Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

La vida en el segundo grupo, por Mirko Lauer

La encuesta de Ipsos destaca cuatro candidatos del segundo grupo, pero la sorpresa electoral podría venir de estos, a pesar de que la brecha con los punteros parece amplia.

Los problemas para el candidato que está en el segundo grupo son primero crecer y luego diferenciarse. Para las dos cosas tiene poco tiempo. En los días finales de las elecciones pocas realidades son graduales, y la mayoría de las novedades se dan como estampidas. En otras palabras, no hay mucho que esté en manos de estos candidatos.

Pero a la vez, la distancia que deben recorrer es sumamente corta. Entre las cifras de los dos candidatos punteros y las de sus seguidores no hay un abismo, sino pequeñas distancias que parecen fáciles de recorrer. No hay mucho tiempo, pero sí algunas oportunidades. Quizás el debate electoral fue una de ellas, útil para hacerse algo más conocido.

En estos días puede haber algunas otras. Frases felices en los medios o en las redes. Gestos en la plaza pública de gran impacto en una parte del electorado. Súbitas corrientes de opinión a las que ya nadie les busca explicaciones. Cualquiera de estos fenómenos puede convertir al candidato en el outsider que pasó a segunda vuelta, aunque aún no lo sea.

El segundo grupo al que nos referimos ha venido variando de encuestadora en encuestadora. En Ipsos, que se apuró a sondear luego de los dos primeros debates, lo forman cuatro candidatos: uno de derecha, dos de izquierda moderada y otro castillista-antaurista. Detrás de ellos viene un par de derechistas-chicha con harto billete.

No está escrito que la sorpresa electoral del 2026 tiene que darla un miembro del segundo pelotón, pero sería lo más probable. Debajo de los cuatro de Ipsos, la distancia, medida en puntos de la opinión pública, parece demasiado larga. En largas distancias electorales es más fácil caer que subir; allí está Daniel Urresti plantado junto a José Luna.

La vez pasada el golpe sorpresivo (por así llamarlo) lo dio un ultraizquierdista dedicado a serruchar el piso a los sindicalistas del Sutep. Pero el paso de Pedro Castillo por Palacio parece garantizar que otro de ellos pueda ganar esta elección. Lo cual probablemente saca de juego a Roberto Sánchez, con sur andino o sin sur andino.

¿Y las otras izquierdas? A sus candidatos podría irles mejor si tuvieran recursos suficientes. Pero igual, los que van delanteros atacan a los que vienen detrás, creando así nuevos votantes del segundo grupo. Mientras tanto, a esperar las encuestas finales del día cinco de abril.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).