
Si hemos entendido bien, la intención de Donald Trump en Venezuela no es restablecer la democracia sino empezar a gobernar ese país en sociedad con un chavismo sumiso a los EE. UU. A pesar de que el secretario de Estado Marco Rubio ha precisado que debido al fraude Nicolás Maduro NO es el presidente de Venezuela, Trump quisiera gobernar con Delcy Rodríguez, que NO es la vicepresidenta.
Decir que María Corina Machado carece de seguidores, de apoyo y de respeto es una manera de cuestionar el retorno de Edmundo González como Presidente Constitucional de Venezuela. Ya Trump lo ha dicho: no necesita democracia, sino que la cúpula chavista apuñale a Maduro por la espalda y ayude a gestionar la economía con eficiencia.
La fórmula es de una enorme vileza, pero hay que decir que ha sido presentada con gran sinceridad. Lo que se busca no es el llamado cambio de régimen, sino el paso de Venezuela a la condición de un nuevo Puerto Rico, que los EE. UU. llaman un “Estado libre asociado”. Ese sería el estatus hasta que culmine una transición a la democracia.
Probablemente la cúpula chavista todavía no puede creer lo que está viendo hasta este momento. Quizás esperaban ser cazados como las ratas de Saddam Hussein en Irak, pero que sepamos nada de eso está ocurriendo. La ofensiva militar se ha convertido en una invitación al baile. Todo se ha reducido a diversas versiones de “¡Maduro libertad!”.
Las ofertas de Washington son variadas: perdón de los pecados de narcotráfico, traslado a países amigos y una lenta transición que les permita ir conservando cuotas de poder mientras Trump maneja Venezuela. Con razón no hay realmente protestas antiyanquis en las calles. Las cosas se han convertido en sus contrarios.
Entonces, si a Trump la Machado no le inspira respeto, ¿quién se lo inspira? Insistimos: es Delcy Rodríguez trabajando con los intereses de los EE. UU. Ella parece el tipo de político pragmático dispuesto a negociar para evitar males mayores, como la proliferación de partidos democráticos o el retorno de los millones del éxodo antichavista.
Si el plan funciona, habrá sido una de las más fáciles capturas de un país de la que se tenga noticia, con el león chavista convertido en un esmirriado pericote sin las menores ganas de dar una pelea.

A lo largo de un siglo, surgen preocupaciones sobre el uso militar y la posible conciencia de las máquinas, evocando una crisis de confianza en la tecnología.

Este caso podría explicar los múltiples atentados contra músicos, tras un preocupante patrón de violencia y el peligro de la corrupción en el ámbito del transporte y la seguridad.

Keiko Fujimori enfrenta críticas por su ineficacia como gobernante, revelando su dificultad para manejar el Congreso. Enviar facultades delegadas sin acuerdo previo es considerado un error.

Reconocida por publicar la primera edición de "Ulysses" de James Joyce en 1922, la librería es un símbolo de resistencia literaria. Beach fue encarcelada por negarse a vender un libro a un oficial nazi en 1941.

Donald Trump busca difundir su marca en espacios oficiales y geográficos, con propuestas que han encontrado resistencia, incluso entre Estados fronterizos con Canadá.