Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Esperando el choque con los narcos, por Mirko Lauer

Nadie cree que el chavismo tenga millones de milicianos. Pero allí está él alentando voluntarios que no serían sino cientos, y en el mejor de los casos miles

Por un instante, solo un instante, el encuentro Washington-Caracas pareció un asunto realmente serio. A una semana de la llegada de la flota ad hoc de EE. UU. al Caribe, todo parece haberse desinflado. Nadie espera que esa fuerza militar invada Venezuela. La reacción de Nicolás Maduro aparece como excesiva y fuera de lugar.

A Donald Trump le gustaría mucho secuestrar a Maduro y llevárselo a una cárcel de los EE. UU., pero no parece tan fácil. Sin embargo, Maduro no está convencido y asume todos los peligros juntos: la invasión, el secuestro, el atentado, el inicio de una guerra de misiles y otra territorial (para eso los milicianos).

Nadie cree que el chavismo tenga millones de milicianos. Pero allí está él alentando voluntarios que no serían sino cientos, y en el mejor de los casos miles. ¿Por qué esa convocatoria cuando se sabe que su aparato militar es moderno y de muy buen tamaño? Es obvio que hay algo de psicológico: la producción del choque pueblo venezolano vs. imperialismo.

¿Realmente Maduro teme una invasión? ¿Está tan asustado como parece? Es interesante que la prensa internacional haya cubierto, pero no tomado muy en serio, el acercamiento de las fuerzas del Pentágono a las costas de Venezuela. Todo esto funciona como una versión light de las guerras reales de este momento: la DEA con barcos de guerra.

Del lado estadounidense hay un silencio. ¿Esos barcos ya han pescado algún alijo de droga camino al norte? Nos hubiéramos enterado. Quizás su objetivo es Maduro mismo, con su gigantesca recompensa a cuestas. Pero cuando se anunció la operación, se esperaba más acción y más rápida. Ahora estamos ante otro tipo de operación.

¿Cuánto puede influir una flota? Imaginemos a esos tres barcos de guerra yanquis instalados frente a los puertos de La Libertad o Lambayeque, intentando bloquear la salida de la droga local. ¿Harían los chinos el mismo servicio contra la droga? No lo sabemos, pero sí sabemos que no hay una coalición de potencias contra el narcotráfico.

Corina Machado está exultante ante lo que ve, una vez más, como el comienzo del fin para Maduro y su clique chavista. Pero para eso se va a necesitar algo más que un amago de diplomacia de cañoneras.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).