Opinión

¿Debemos pensar en los años 30?, por Mirko Lauer

"A Macron le ha tocado el papel churchilliano de enfrentar con decisión a un enemigo común de la Unión Europea".

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Luego de pasarse años como el fracasado apaciguador de Vladimir Putin, Emmanuel Macron ha asumido una postura en la línea de Winston Churchill. Su propuesta de enviar tropas europeas a Ucrania ha calentado la plaza, colocándola al filo del peligro nuclear. La reacción verbal de Putin ha sido feroz, con desembuche de las habituales amenazas.

A Macron le ha tocado el papel churchilliano de enfrentar con decisión a un enemigo común de la Unión Europea. Olaf Scholz, canciller de Alemania, corre peligro de caer en el rol de Neville Chamberlain, el primer ministro británico que creyó haber apaciguado a los nazis con los acuerdos de Munich. Hay parecidos con 1938, pero no la misma situación.

El tema de todo esto es no permitir que Rusia gane la guerra de Ucrania, con la idea que eso envalentona al expansionista Putin como para marchar luego sobre algún país de la OTAN. Se piensa que el norte báltico de Europa es la zona que más peligra. Aunque también se piensa que post-Ucrania le tomará un quinquenio a Rusia reponerse.

A diferencia de los nazis, Putin tiene la bomba atómica, y declara que está dispuesto a usarla en su versión táctica, es decir adecuada al campo de batalla. Obviamente no es el único que la tiene, lo cual nos devuelve al escenario de la destrucción mutuamente asegurada (DMA) que ayudó a mantener la tensa paz de la Guerra Fría.

El núcleo de la cuestión todavía está en Kiev. ¿Es posible ganar esa guerra simplemente enviando armas, munición y otros recursos a Ucrania, como se ha venido haciendo hasta ahora? Kiev dice que ese tipo de ayuda, con el volumen en que está llegando, no es suficiente para ganar la guerra. Es decir para no perderla en algún momento.

Paradójicamente Putin no necesita ganar esa guerra. Para mantenerse en el poder le bastaría con no perderla. Quizás es a eso que apunta un aparente pacifismo como el de Scholz, que consistiría en que Ucrania soporte todo el peso del conflicto, con ayuda para que no pierda, pero no tanto como para que gane.

Los generales de la OTAN plantean que eso no es tan fácil como suena. En esa perspectiva, las palabras de Macron no parecen tanto churchillianas como napoleónicas.