Opinión

Política fiscal. Logros y tareas, por Kurt Burneo

“En el mediano y largo plazo, el plan busca alcanzar tasas más elevadas de crecimiento potencial, a través de un mayor fomento de la productividad y competitividad”.

Kurt Burneo MEF Foto: La República
Kurt Burneo MEF Foto: La República

Habiendo renunciado recientemente al Ministerio de Economía y Finanzas, creo que podría ser de interés señalar algunos progresos logrados y también tareas inmediatas en política fiscal. Veamos esto.

Desde el segundo semestre de este año, se deterioró más el contexto internacional: reducción del crecimiento proyectado, alzas de tasas de interés, mayor volatilidad financiera, etc., y si sabemos que el 60% de la dinámica del PBI local depende de estos factores externos, los vientos de cola que tiempo atrás impulsaban al avión llamado economía peruana, ahora lo ralentizan. Opuestamente, la fortaleza macro fiscal, el manejo profesional en el BCRP y el MEF y la estabilidad financiera y un plan de reactivación Impulso Perú parcialmente implementado son factores que en conjunto han amortiguado la afectación adversa sobre la dinámica del PBI local.

Frente a las fuerzas descritas que van en sentido opuesto, debe decirse también que han aparecido algunos brotes verdes: PBI creciendo en 2.9% en línea con su crecimiento potencial, reforzado por un empleo formal de 5,7 millones en setiembre, mayor a lo registrado el mes previo (5,6 millones), producción de electricidad –indicador altamente vinculado con la actividad económica– creció 4,9% en octubre y 6,6% en noviembre, aumento de la inversión pública en 65,1% en noviembre, con ocho meses consecutivos de crecimiento, este resultado no cae del cielo, es explicado por las medidas implementadas desde el MEF para impulsar la ejecución, como la asignación de presupuestos históricos, capacitación para funcionarios encargados de la parte operativa del gasto en capital y el impulso de equipos descentralizados de asistencia técnica como Conectamef.

Mención aparte, el plan “Impulso Perú” busca en el corto plazo asegurar el crecimiento sostenido del PBI, por el lado de la demanda aumentando la utilización de la capacidad instalada y originando una mayor demanda de empleo formal y consumo privado; como también por el lado de oferta el plan reduce costos financieros. En el mediano y largo plazo, el plan busca alcanzar tasas más elevadas de crecimiento potencial, a través de un mayor fomento de la productividad y competitividad mediante medidas focalizadas en los sectores más intensivos de generación de empleo; y acelerar el cierre de brechas estructurales de pobreza, informalidad, salud, educación e infraestructura.

Pero ya hay resultados positivos: déficit fiscal anualizado a noviembre de 2022 en 1,6% del PBI, inferior al 8.9% y 2.5% del PBI en 2020 y 2021 respectivamente; esto explica que Perú detente la segunda mejor calificación crediticia en América Latina, como resultado de mantener esta en grado de inversión (BBB) por parte de S&P y Fitch en octubre de 2022, principalmente en base a sus fortalezas macroeconómicas y fiscales. Ciertamente no puedo desconocer los efectos de la actual crisis política en el país (la semana pasada S&P nos bajó la perspectiva de estable a negativa), pero mi expectativa es que más por la fuerza de la necesidad, los actores políticos se pongan de acuerdo en una solución que tome en cuenta las demandas ciudadanas. La sola existencia de este acuerdo va en línea con la recuperación de la indispensable confianza del sector privado.

Algunas tareas inmediatas: i) Adelantar la elaboración del Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM) y el Marco Macroeconómico Multianual, principales documentos de política económica del MEF, y así contar con un seguimiento más eficaz del contexto macro, reduciéndose las asimetrías de información que lleva a decisiones ineficientes por los agentes económicos, ii) continuidad en la implementación del plan Impulso Perú –en parte detenido en el Congreso– y evitar una mayor desaceleración económica, iii) continuar con el proceso de consolidación fiscal determinado por la ley n.° 31541, señalando que el déficit fiscal cumplirá la regla de mediano plazo (1,0% del PBI) en 2026, iv) desarrollo e implementación de herramientas innovadas en captación tributaria que reduzca la elusión y evasión. Al final, implementar esta agenda mínima e inmediata se constituye cuando menos como un factor necesario, aunque quizás no suficiente para estabilizar nuestra economía, pero por algo debemos de comenzar.

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