Ecos de otra guerra
“El representante permanente del Perú ante la ONU, embajador Manuel Rodríguez Cuadros, intervino en la sesión de hace unos días para dejar en alto la contribución de la diplomacia peruana a este notable éxito...”

Haciendo un paréntesis en las tensas negociaciones en torno a Ucrania, y en lo que fueron los últimos momentos de la paz, hace unos días el Consejo de Seguridad de la ONU celebró una sesión dedicada a conmemorar la exitosa culminación de los trabajos de la Comisión creada en 1991 para indemnizar los daños y perjuicios provocados por la invasión de Kuwait por Irak. El Secretario General peruano Javier Pérez de Cuéllar asumió entonces la arriesgada decisión –dada la política de distribución geográfica de los altos cargos en la ONU– de confiar la Comisión a otro diplomático peruano, el embajador Carlos Alzamora. El Consejo de Seguridad aprobó el nombramiento por unanimidad.
Al término de su mandato en 1996, el nuevo Secretario General Kofi Annan dirigió al embajador Alzamora el siguiente mensaje: “Deseo expresarle mi profunda admiración por la dedicación con que usted ha alcanzado tan notables logros en estos cinco años. Al establecer el Secretariado de la Comisión con tal eficiencia y al asegurarse de que cumpliera sus funciones con tal competencia e imparcialidad, usted ha salvaguardado la credibilidad de esta histórica operación y ha contribuido a establecer un invalorable precedente para el futuro”.
Por su parte, en la ceremonia de despedida del Consejo de Administración de la Comisión, el embajador de Italia y presidente del mismo, rindió homenaje al Perú y Latinoamérica al decirle a Alzamora: “Vuestro origen nacional y regional fueron siempre garantía de objetividad y profesionalismo”, mientras que el representante de Kuwait expresó: “Vuestro nombre estará siempre asociado a los extraordinarios logros de esta histórica operación”, y el de Irak manifestó que le “rendía homenaje de aprecio y respeto por su sabiduría, talento y capacidad para considerar con independencia todas las posiciones”, pruebas contundentes de la imparcialidad con que se había manejado la Comisión.
El representante permanente del Perú ante la ONU, embajador Manuel Rodríguez Cuadros, intervino en la sesión de hace unos días para dejar en alto la contribución de la diplomacia peruana a este notable éxito, ejemplar en su valor y significado político, jurídico y humanitario, en la trágica crispación que hoy vive el mundo.












