Hernán Chaparro

Hernán Chaparro

La otra orilla
Profesor e investigador en la Universidad de Lima, Facultad de comunicación. Doctor en Psicología Social por la Universidad Complutense de Madrid y miembro del comité consultivo del área de estudios de opinión del Instituto de Estudios Peruanos (IEP). Viene investigando sobre cultura política y populismo. Twitter: @hchmel

Más columnas

Hernán Chaparro

El costo del aprendizaje, por Hernán Chaparro25 Ene 2022 | 6:04 h

Hernán Chaparro

El abuso de poder y sus límites11 Ene 2022 | 8:20 h

Hernán Chaparro

Bicentenario y poder ciudadano, por Hernán Chaparro28 Dic 2021 | 6:19 h

Hernán Chaparro

El ánimo a prueba14 Dic 2021 | 8:02 h

El abuso de poder y sus límites

“Ambos trabajos concluyen que las acciones represivas o la percepción de un aumento en la probabilidad de represión pueden motivar un mayor activismo...”.

El abuso de poder tiene más oportunidades cuando lo privado es su coartada. Si encuentra eco en quienes se ven violentados por quienes lo ejercen. Es una situación que se repite en diversos escenarios y frente a la cual la lucha es constante. En esta oportunidad, dos periodistas se enfrentan a estos atropellos. A través de sus medios sociales tanto Christopher Acosta (@TrujiYo en Twitter) como Pedro Salinas (@chapatucombi en Twitter) han denunciado los excesos de quienes usan el sistema judicial para ejercer la violencia psicológica; para tratar de intimidar no solo a quienes está directamente dirigida la acción, sino a todos los que puedan informarse de los acontecimientos. “No saben con quién se meten”, es el mensaje que quieren dar. La verdad, sí sabemos quiénes son. Para algunos, incluso, no será sorpresa. En todo caso, estos actos nos permiten conocerlos un poco mejor.

PUEDES VER: Diario El País: Juez que condenó a Christopher Acosta y a editorial amenaza libertad de expresión

En el caso de Acosta, César Acuña acusa al periodista por citar en su libro declaraciones de otras personas. Algo semejante a las denuncias que, en otro contexto, grupos vinculados al Sodalicio han impulsado contra Paola Ugaz. En ambos casos la fiscalía ha terminado considerando que un juicio se puede iniciar porque una persona alude a citas, reportajes o documentos elaborados por otras fuentes. En el caso de Pedro Salinas, se alude a un proceso vinculado a su empresa. La fiscalía ingresó el fin de semana a su domicilio con todo un despliegue que terminó confiscando su celular, un disco duro y viendo cómo no podían sacar una computadora que estaba fijada a la pared. Todo lleva a pensar que quien está detrás de la aparatosa acción, una vez más, es el Sodalicio, que de abusos sabe. Escribo estas líneas mientras se inicia la sesión de lectura de sentencia en el caso de Christopher Acosta. Lo primero que hacen los abogados de Acuña es pedir que la misma no sea transmitida por la señal de Justicia TV, el canal del Poder Judicial del Perú. El abusador sigue firme en sus convicciones. Seguro dirá que le asiste el derecho.

La represión, en cualquiera de sus formas (o el intento de esta), puede disuadir, pero también alentar la protesta. El tipo de acciones descritas son un tipo de represión. De las que buscan silencio, generar temor. Estudios desarrollados en lugares y situaciones distantes entre sí muestran resultados que nos ilustran sobre este asunto. Por un lado, está la investigación hecha sobre las protestas políticas en Egipto durante el 2013 (Ayanian y Tausch, 2016); y, por otro, en la vecina Chile (Zúñiga et al., 2018), una investigación sobre acción colectiva vinculada a temas de género. Ambos trabajos concluyen que las acciones represivas o la percepción de un aumento en la probabilidad de represión pueden motivar un mayor activismo. Uno de los mecanismos detrás de este proceso es el reforzamiento de la percepción de injusticia y la rabia que esta genera. Una rabia que motiva a participar directa o indirectamente en el momento y que también aumenta la probabilidad de estar presente en acciones futuras. Estos mismos trabajos muestran que la represión puede tener el efecto de movilizar a quienes, en otras circunstancias, estarían desinformados o indiferentes. En síntesis, el abuso puede profundizar, entre sus críticos, las convicciones de defensa de los derechos y aumentar el número de seguidores.

PUEDES VER: Caso Christopher Acosta: ¿qué dice el libro Plata como cancha sobre Acuña y la salita del SIN?

El poder legítimo es necesario e importante ejercerlo. Estas acciones solo desprestigian a quienes las promueven y dan motivos para fortalecer y expandir los lazos de los afectados con todos aquellos que nos sentimos de una u otra manera identificados con ellos. No es la primera vez que un periodista se ve amenazado y diversos gremios y entidades vinculadas se han manifestado en contra. Pero está además el apoyo ciudadano a quienes vienen siendo objeto de lo que sus trabajos denuncian, el abuso del poder.