Diciembre: un panetón menos en las despensas
“La educación, el sector con mayor gancho en el discurso presidencial, se ha debilitado no solo por el golpe pandémico...”.

Diciembre es breve por acuerdo colectivo y también por el significado que le asigna la RAE: duodécimo mes del año, que tiene 31 días. No hay más. El intervalo acumula mes tras mes para luego concluir con felicitaciones pasajeras pero oportunas, sobre todo desde que llegó el virus y borró, entre muchas otras rutinas, la común y corriente práctica de cerrar.
Desde marzo del 2020 hay una puerta abierta y cada nueva variante de la COVID-19 aleja la ocasión de echar llave. Por eso, ya que marcar un inicio y un fin es una revancha, diciembre se asemeja a una tregua. Pero, este año, el mes de decoraciones acordes al tamaño del bolsillo y no tanto al del espíritu se presenta sarcástico: con un panetón menos en las despensas y con más carencias sociales en la lista de asuntos por resolver.
El retiro de algunos productos del mercado peruano persigue una finalidad útil para los consumidores, pero es un ejemplo que no se ha replicado en los decomisos padecidos por el país a lo largo del año bicentenario. Proclamado como una oportunidad para rememorar los aires independentistas, el 2021 posee en su historial más despojos que derechos.
La educación, el sector con mayor gancho en el discurso presidencial, se ha debilitado no solo por el golpe pandémico, sino por la privación de estrategias que miren a los estudiantes como una prioridad. La ausencia de planes que agrupen el acceso a la tecnología, la guía de un maestro, la atención a la deserción escolar y los simulacros para un retorno a las aulas deja un hueco que no se cubre con una clausura virtual, tampoco con el alivio fugaz de un diciembre colorido.
Además, el alza en el precio del dólar, la insistencia por las censuras y las medidas sanitarias desordenadas acentúan lo lejos que está el país de percibir un cierre permanente de algo. Lo único que por ahora puede ser despedido, y de paso vivido, es diciembre, un sustantivo propio con apariencia de común.




