
El Ministerio de Educación (Minedu) presentó los nuevos Lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar el lunes 12 de octubre de 2026, durante una actividad realizada en la institución educativa Felipe Santiago Estenós, en Chaclacayo. La presentación estuvo a cargo del ministro de Educación, José Antonio Chang Escobedo, junto a la presidenta Keiko Fujimori, y contempla medidas para regular el comportamiento de los estudiantes en los colegios del país.
La propuesta busca reforzar la autoridad docente, promover el respeto entre los integrantes de la comunidad educativa y establecer sanciones según la gravedad de cada conducta. Durante el evento, Fujimori anunció el restablecimiento de las expulsiones escolares, mientras que Chang detalló la clasificación de las faltas y las medidas correspondientes. El documento será prepublicado para recibir aportes antes de su aprobación oficial. Una vez aprobados los lineamientos, las instituciones educativas tendrán 30 días para adecuar sus reglamentos internos.
Las faltas leves comprenden comportamientos como distraerse reiteradamente durante las clases o interrumpir la atención de los compañeros. Según los lineamientos presentados, estas situaciones serán atendidas directamente por los docentes mediante medidas correctivas de carácter formativo, orientadas a que los estudiantes reconozcan su conducta y reparen las consecuencias de sus acciones.
Entre las medidas previstas figuran las amonestaciones verbales o escritas, la reparación de los daños ocasionados, la restricción temporal del acceso a espacios recreativos o actividades extracurriculares y la separación temporal del aula, sin retirar al estudiante de la institución educativa. Sobre este sistema gradual, Keiko Fujimori explicó que los alumnos recibirán primero una amonestación y sanciones leves para que puedan corregir su comportamiento y aprender de sus errores.
La presidenta también sostuvo que los estudiantes que mantengan conductas inadecuadas deberán encontrar una respuesta más firme por parte de los profesores, directores y familias. Según indicó, el propósito es que los alumnos comprendan que existen reglas que deben respetarse dentro de las instituciones educativas.
El cuadro de medidas también diferencia las acciones correctivas de las sancionadoras. Mientras las primeras corresponden al docente, las sanciones como la suspensión y la matrícula condicional son responsabilidad de la dirección, que debe informar a la familia. La elección de la medida dependerá de las características de la falta y de los criterios establecidos en la propuesta.
Los lineamientos consideran faltas graves los daños a la propiedad escolar, el uso indebido de celulares u otros dispositivos, más de tres tardanzas injustificadas en un bimestre y la reincidencia en tres o más faltas leves durante el año. También incluyen las agresiones físicas leves que no causen lesiones, la violencia psicológica, la posesión o el consumo de sustancias prohibidas y la presentación de justificativos adulterados.
La lista incorpora, además, conductas que vulneren la intimidad, dignidad o integridad de otras personas, la incitación a retos peligrosos o humillantes y las acciones que perjudiquen la imagen institucional. Para estas situaciones, la dirección podrá aplicar suspensiones de hasta tres días hábiles, con un máximo de cuatro veces al año, o disponer la matrícula condicional, según corresponda.
La propuesta también contempla la matrícula condicional ante conductas leves reiteradas, dos o más suspensiones, falta de apoyo familiar o comportamiento desaprobado. Asimismo, durante la presentación se anunció la recuperación de la nota de conducta mediante una escala vigesimal de 0 a 20, con calificaciones inferiores a 11 consideradas desaprobatorias. La aplicación de las medidas deberá considerar las circunstancias de cada caso y los criterios de proporcionalidad establecidos.
Imagen
La categoría de faltas muy graves comprende conductas como el acoso escolar o bullying, la violencia sexual, los actos de odio o la promoción de la violencia, la extorsión, la coacción y el cobro de cupos. También incluye el uso o porte de armas y objetos punzocortantes, artefactos incendiarios o explosivos, así como la alteración violenta del orden y el hurto o robo de bienes.
La clasificación incorpora otras acciones, como la discriminación, las grabaciones que vulneren la intimidad, la destrucción intencional de infraestructura, la organización de actividades delictivas o apuestas, la falsificación de documentos oficiales, la venta de sustancias prohibidas, la falsa denuncia, la difamación, la suplantación de identidad y el fraude en evaluaciones. Según la propuesta, estas faltas pueden dar lugar a la separación definitiva del colegio cuando corresponda.
Durante la presentación, Keiko Fujimori afirmó que el Gobierno restablecerá las expulsiones para responder a las faltas que lo ameriten. La mandataria también señaló que no se permitirá el bullying ni el acoso sexual y pidió a los estudiantes comunicar estos hechos a sus profesores o directores. Según indicó, los casos que correspondan serán puestos en conocimiento de las autoridades competentes.
Por su parte, el ministro José Antonio Chang explicó que acumular tres suspensiones durante el año escolar constituirá una falta muy grave o un supuesto de reiteración que podrá motivar la separación definitiva. El titular del sector sostuvo que, ante una agresión que amerite la expulsión, el estudiante responsable deberá retirarse del colegio y no la víctima, que acudió a la institución para estudiar.
Fuente: TV Perú
Ante un incidente, los colegios deberán intervenir de inmediato para detener la conducta y proteger la integridad de las personas involucradas. Después, tendrán que registrar lo ocurrido con información sobre la fecha, el día, el docente y el estudiante. Si se trata de una falta grave o muy grave, la dirección deberá recibir el reporte dentro de las 24 horas.
El procedimiento continúa con la determinación de la medida correctiva o sancionadora y la comunicación a la familia. En las faltas leves se contempla una notificación formal, mientras que para las graves y muy graves se prevé citar a los padres o apoderados para establecer acuerdos y compromisos verificables. Si se dispone una expulsión, la familia contará con tres días hábiles para pedir una reconsideración y la institución tendrá cinco días hábiles para resolverla.
Imagen
Los lineamientos establecen cinco criterios obligatorios para determinar la proporcionalidad de las medidas: la edad y el desarrollo del estudiante, su historial de conducta, el contexto y los motivos del hecho, el grado de daño causado y la existencia de arrepentimiento junto con la voluntad de reparar las consecuencias. Estos elementos deberán considerarse al evaluar la respuesta correspondiente a cada falta.
En los casos de expulsión, la propuesta contempla mecanismos para garantizar que el estudiante separado continúe sus estudios mediante la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL), con alternativas de aulas digitales e híbridas para las áreas curriculares, además de atención presencial en salud mental y soporte psicológico. Asimismo, cuando los hechos puedan constituir una infracción penal, deberán comunicarse a la comisaría o fiscalía de familia y derivarse, según corresponda, al Programa Nacional de Centros Juveniles del Ministerio de Justicia. La institución educativa también deberá realizar seguimiento y acompañamiento a los estudiantes involucrados.
Imagen
Durante el evento, Chang también adelantó que los lineamientos incluirán disposiciones sobre la presentación personal de los alumnos de instituciones educativas públicas. El ministro señaló que se establecerán reglas sobre aspectos como el maquillaje, el pintado de uñas, el cabello y el uso de las faldas escolares, mientras que los colegios privados podrán fijar sus propias normas en ejercicio de su autonomía institucional.