
Sociólogo y director de la revista Quehacer-Desco
En estos días se habla mucho de la semejanza entre Javier Milei, presidente de Argentina, y Alberto Fujimori, pero si bien puede haber algunas, incluyendo la impronta neoliberal de ambos, son importantes las diferencias no solo entre ambos personajes sino también entre los dos países, incluyendo tanto la historia y las tradiciones políticas como la densidad política, social, cultural de sus sociedades. Sin embargo, por momentos dan ganas de decir que no son lo mismo, pero son iguales.
Para comenzar, habría que diferenciar el Fujimori que aplicó el shock de precios a las pocas semanas de ser presidente (agosto 1990) y que contó con el apoyo de un sector de la izquierda que en ese momento era parte del gobierno que lo consideró ineludible luego de la hiperinflación del gobierno aprista, del Fujimori que encabezó un golpe de Estado cívico-militar el cinco de abril de 1992, constituyó un gobierno de emergencia y que promulgó la Ley de Bases del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional, que proponía Reformar la Constitución, el Poder Judicial, el Estado, desarrollar una “economía de mercado, entre otros puntos. Fue el golpe de abril del 92 el punto de partida de lo que llamamos FUJIMORISMO porque implicó un cambio de régimen económico y político.
Entre abril y diciembre, Fujimori gobernó sin ningún contrapeso. En esos meses promulgó alrededor de 100 decretos leyes (estábamos en una dictadura que había cerrado el Congreso e intervenido el Poder Judicial y las otras instituciones del Estado y hasta los medios de comunicación). En esos meses, al amparo de la llamada ley de bases del cinco de abril, la dictadura con esos decretos se “reorganizó” el Estado y la economía. Se vendió la mayoría de empresas públicas, desreguló la economía, despidió a miles de empleados públicos, y todo ello desembocó, por presión de EE. UU y la OEA, en la convocatoria a un Congreso Constituyente Democrático (CCD).
PUEDES VER: Kenji Fujimori: ¿cuál es el caso Mamanivideos por el que sería condenado a 6 años de prisión?

En las primeras sesiones del famoso Congreso CONSTITUYENTE Democrático, controlado por el fujimorismo, se aprobaron todos los decretos leyes que Fujimori había promulgado en el tiempo que estuvo cerrado el Congreso. Ahí nació el Perú neoliberal.
Una diferencia importante es que Javier Milei quiere hacer los mismo y hasta mucho más de lo que hizo Fujimori recurriendo a un procedimiento aparentemente democrático. Ha presentado al Congreso un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) de desregulación económica que declara “la emergencia pública en materia económica, financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, sanitaria y social hasta el 31 de diciembre de 2025”, y que establece la reforma del Estado. Por otro lado, Milei ha presentado la llamada ley ómnibus o la “Ley de bases y puntos de partida para la libertad de los argentinos”. Tanto las derogaciones propuestas en el DNU como el proyecto de ley presentado abren camino, como lo califica un sector de izquierda argentina, para el “desguace del país en tajadas a pedido de los monopolios. Promueve mayores atribuciones al presidente, privatización de 41 empresas públicas, cambios en el sistema electoral, reformas tributarias, un nuevo mecanismo para actualizar las jubilaciones y pensiones y restricciones a las manifestaciones de protesta. Se reafirma que no es contra la casta, es contra los trabajadores y el pueblo”. Sin embargo, lo más importante de esta ley es que le pide al Congreso que se deleguen al presidente “poderes extraordinarios por dos años” con la posibilidad de que pueda extenderse dos años más, es decir, cuatro años en total, que es lo que dura su presidencia.
Milei, para sacar adelante sus propuestas neoliberales, necesita conseguir los votos necesarios en el Congreso, lo cual parece difícil. Además, porque la reforma de Milei es mucho más radical que la de Fujimori.
No hay que olvidarse que Fujimori construyó en dos años su hegemonía (93-95) con una activa política que combinaba lo que he llamado el micropopulismo (asistencialismo específico, concreto) con una política social que se asentaba en los territorios en función a la cantidad de electores, no en donde había más pobres. Así llegó el año 1995 y Fujimori ganó las elecciones abrumadoramente. Milei no sé si tendrá esos dos años para construir una hegemonía propia en imponer sus políticas.
Por eso creo que la única manera en que Milei puede imponer sus reformas es con un “golpe”, es decir, o cerrando el Congreso o convirtiéndolo en un “artefacto inútil” y cómplice, y también, y sobre todo, derrotando a los trabajadores y a los movimientos sociales, que es como decir derrotando al peronismo, algo que hasta ahora ha resultado imposible en Argentina. La tentación fujimorista es muy grande.





CINEPLANET: 2 entradas 2D + 2 bebidas grandes + Pop corn gigante. Lunes a Domingo
PRECIO
S/ 47.90
ALMUERZO O CENA BUFFET + Postre + 1 Ice tea de Hierba luisa en sus 4 LOCALES
PRECIO
S/ 85.90
Album Mundial 2026 PANINI: Álbum Tapa dura + Paquetón. DELIVERY INCLUIDO. Lunes a Sábado (10% Dscto hasta agotar STOCK)
PRECIO
S/ 49.90
FLYING SQUIRREL: 120 Minutos en Jockey Plaza, San Miguel e Independencia.
PRECIO
S/ 22.90