Carta a un(a) terrorista liberado(a):

7 Sep 2017 | 6:00 h

Quiero recordarle que usted nos sigue generando mucho miedo. Nos sigue generando terror porque un día usted decidió que tenía el derecho de eliminar a su prójimo, con o sin aviso, ya sea porque se oponía a sus ideas o porque se interpuso en sus planes. Eso es el maldito pensamiento Gonzalo, para nosotros un anatema con el cual no le hemos escuchado zanjar. Por tanto, no sabemos cuándo podría usted volver a interpretar que la realidad peruana necesita de la lucha armada, de la violencia y de pronto nos mete, de nuevo, un coche bomba tras otro. No sé si estamos preparados para vivir con la duda, con ese temor atávico que genera su presencia entre nosotros. Es muy complejo.

El Estado de derecho, ese que ahora le ha liberado porque no le condenó a cadena perpetua, sí, ese mismo Estado de derecho que usted en su momento despreció, tal como lo hizo con la vida de tantos seres humanos inocentes, nos obliga a vivir con esta duda. No vamos a responderle con la misma moneda, con el ojo por ojo, pues no somos iguales a usted. Que le quede claro.

Usted estuvo preso(a) porque se arrogó el poder de decidir quién vive, quién no, y llenó de espanto nuestra sociedad. Si no fue usted mismo(a) quien asesinó, por lo menos protegió asesinos y defendió asesinos y eso, como comprenderá, es muy difícil de perdonar, lo haya hecho por las injustificables razones que lo haya hecho. Empiece usted por pedirnos perdón, empiece usted por mostrarnos su arrepentimiento, si es que lo siente de verdad. Así nos ayudará a vivir con esta duda terrible. Así se ayudará usted mismo(a).

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