Unos arqueólogos usaron sus detectores en un suelo volcánico y descubrieron un tesoro oculto durante 3.000 años desde la Edad de Hierro
En una colina volcánica en Europa, un equipo arqueológico han descubierto cientos de objetos de las Edades del Bronce y del Hierro. El estudio sugiere prácticas rituales con objetos enterrados ceremonialmente.
- La NASA anuncia un ambicioso plan de US$20.000 millones para construir una base en la Luna y acelerar su regreso en 2028
- Científicos de Singapur mezclan hojas de mango y magnesio para crear un metal resistente que amortigua vibraciones

En una colina volcánica del noroeste de Hungría, arqueólogos equipados con detectores de metales hicieron el descubrimiento de más de 300 objetos enterrados que datan de hace más de 3.000 años, pertenecientes a las Edades del Bronce y del Hierro. Un hallazgo que por su ubicación parece sacado de una leyenda.
El lugar, conocido como Colina Somló, se alza 431 metros sobre la región vinícola de Veszprém. Su terreno virgen, nunca afectado por la actividad minera moderna, se ha convertido en un valioso yacimiento arqueológico. Durante las primeras exploraciones iniciadas en 2023, los investigadores encontraron no solo armas y herramientas, sino también joyas, materiales orgánicos y restos agrícolas.

Hallazgos de metales que incluyen un disco esculpido, un broche y un colgante grande. Foto: Antiquity
El corazón metalúrgico de la cultura Hallstatt
Los artefactos descubiertos incluyen lingotes fragmentados, gotas de bronce, cuentas de ámbar, colmillos de jabalí, componentes textiles y de cuero, y restos de vasijas de cerámica que contenían los objetos metálicos. Muchos de estos elementos están relacionados con la cultura Hallstatt, una civilización agrícola que dominó partes de Europa Central entre los años 800 y 450 a.C., conocida por su sofisticación en el trabajo del metal.

Un tesoro de materiales metálicos, algunos contenidos en una vasija de cerámica hallada en Somló. Foto: Antiquity
Según el equipo del Museo Nacional de Hungría, liderado por el arqueólogo Bence Soós, el hallazgo sugiere que la colina fue un importante centro de producción metalúrgica en la transición de la Edad del Bronce a la Edad de Hierro. Algunas evidencias apuntan a la existencia de múltiples talleres de fundición en el lugar.
Una ventana al pasado agrícola y ritual
Además de los metales, los arqueólogos encontraron lentejas de semilla pequeña y restos de mijo, indicando prácticas agrícolas clave de la época. Lo más intrigante es que algunos objetos fueron enterrados de forma ceremonial, dentro de vasijas, lo que sugiere un posible uso ritual del tesoro.

Una punta de lanza grande y elaborada hallada en Somló. El material biológico hallado en las cercanías será datado por radiocarbono. Foto: Antiquity
Este tipo de entierros complejos refuerza la idea de una tradición de acumulación y ocultamiento deliberado, quizás como ofrenda o como forma de proteger bienes valiosos en tiempos de conflicto.
¿Qué seguirá en la investigación?
Gracias a la conservación de materiales orgánicos, el equipo espera realizar pruebas de datación por radiocarbono, lo que permitiría establecer una cronología más precisa del asentamiento. También se está utilizando tecnología de mapeo láser (LiDAR) para identificar estructuras ocultas y entender mejor la organización del sitio.
"Este tesoro, por tanto, podría proporcionar una comprensión cronológica más clara del período de transición entre la Edad del Bronce Final y la Edad del Hierro Temprana en el sitio", concluye el equipo.


























