
La oposición de la Cámara Baja ha elegido, sin éxito, la permanencia de Julio Velarde en el BCRP como segundo argumento para doblarle el brazo al Ejecutivo. El primer argumento son las facultades delegadas, que no llegan. La idea de esos opositores parece ser que, si logran sacar a Velarde, podrán nombrar un presidente a la medida de los radicales.
Si se trata de liquidar la política económica peruana, esos opositores, mayormente de izquierda, pero no solo, no han necesitado una salida de Velarde. Ya el Congreso que acaba de concluir produjo un nivel de gasto público inconstitucional que hizo sonar las alarmas del Consejo Fiscal sobre el futuro económico del país.
Al escribirse esto, es obvio que es muy poco probable que el Senado acepte una salida de Velarde. Pero los seguidores, directos u oblicuos, de Juntos por el Perú ven el cuestionamiento del prestigioso y popular presidente del BCR como un golpe psicológico al capital y a la derecha política. Por eso, quizás Indira Huillca afirma que esa no es la cuestión de fondo hoy.
La cosa es debilitar al Ejecutivo todo lo posible. Pues el amplio pedido de facultades delegadas ha sido percibido como un intento de restarle capacidades a los diputados. Todo ha debido comenzar con una negociación, y no ha sido así. Comenzó como una lucha a pedradas, lo cual siempre le da oportunidad a los peores.
En cuanto a Velarde, este es importante para mantener en su sitio el horizonte de excelencia de la economía peruana, pero él mismo ha dicho que no se siente indispensable. Aunque es posible que las acusaciones que le llegan desde la izquierda le den ganas de seguir en el cargo, ahora con un nuevo directorio.
Es lamentable lo mucho que se vienen pareciendo el actual Ejecutivo y la actual Cámara Baja a sus versiones pre-2026. Vuelve a reforzar la hipótesis de que lo dañado es el sistema político, necesitado de reformas. Así, los roles de las personas cambian, pero los mecanismos siguen iguales, siempre al filo de la ilegalidad, o de lleno en ella.
Volviendo a Velarde, no es su persona lo que quieren afectar, sino la independencia del BCR. Un ente emisor sometido al poder político es la “cuestión de fondo” para avanzar en el asalto al Estado.

"Es lamentable lo mucho que se vienen pareciendo el actual Ejecutivo y la actual Cámara Baja a sus versiones pre-2026"

A lo largo de un siglo, surgen preocupaciones sobre el uso militar y la posible conciencia de las máquinas, evocando una crisis de confianza en la tecnología.

Este caso podría explicar los múltiples atentados contra músicos, tras un preocupante patrón de violencia y el peligro de la corrupción en el ámbito del transporte y la seguridad.

Keiko Fujimori enfrenta críticas por su ineficacia como gobernante, revelando su dificultad para manejar el Congreso. Enviar facultades delegadas sin acuerdo previo es considerado un error.

Reconocida por publicar la primera edición de "Ulysses" de James Joyce en 1922, la librería es un símbolo de resistencia literaria. Beach fue encarcelada por negarse a vender un libro a un oficial nazi en 1941.