Politólogo ejerciendo periodismo, con especialidad en política comparada y periodismo de soluciones. Miembro del Comité Periodístico Central de La República....
Un descubrimiento esperado a medias: Keiko Fujimori no es muy eficaz como gobernante. No se notó en los años en que ella manejó a sucesivas mayorías en el Congreso. Pero eso no era propiamente gobernar, sino mantener muy acotados a quienes pretendían hacerlo. Ahora está descubriendo que una cosa es con guitarra y otra cosa es con cajón.
Haber enviado el pedido de facultades delegadas al Congreso sin haber logrado un acuerdo previo es un error que todavía no se resuelve. Ahora la oposición la tiene clavada allí donde ella tuvo a pasados gobiernos. Muestra, además, que la gente de Fuerza Popular en el Congreso no es muy eficaz que digamos.
La cosa viene de atrás. Hay la percepción de que los nombramientos de Fujimori, si acaso todos lo son, dejan mucho que desear. Un partido organizado, y FP lo es, tuvo mucho tiempo para buscar gente idónea para el momento de la esperada victoria. En cambio, el actual gabinete parece un acopio de emergencia, con gente prestada de todas partes.
En consecuencia, nadie tiene nada bueno que decir sobre la actuación del gobierno en el partidor, respecto de los temas políticamente claves del momento, El Niño y el crimen. Los viajes con gorrito no suman una iniciativa coherente. Cambiar altos mandos policiales no es una estrategia contra la corrupción en la PNP, a todo nivel.
Ahora Fujimori va a tener dos alivios publicitarios, en las visitas contrastantes de Marco Rubio y León XIV. Es poco probable que eso mejore su cifra de aprobación en las encuestas. Pues en muy poco tiempo la imagen de gobernante pobre se ha instalado en la opinión pública. Incluso sus simpatizantes reconocen que hay allí una situación defectiva.
¿Qué hacer? Mantener al actual gabinete sin cambios no lo hará mejorar. Quizás las amenazas sobre el cierre del Congreso amilanen a los parlamentarios, pero en el fondo eso debilita y aísla al Ejecutivo. Lo que Fujimori ha empezado a necesitar a gritos es un primer ministro de primera línea, y ministros que no contraten parientes.
Sin capacidad política no hay manera de acumular poder, y sin ello no hay manera de emprender reformas. Sin estas, los problemas van a seguir como están. La gente cada vez más se está preguntando: ¿gobierna como su padre o no? Y si es lo segundo, ¿como quién está gobernando?

Politólogo ejerciendo periodismo, con especialidad en política comparada y periodismo de soluciones. Miembro del Comité Periodístico Central de La República. Director y Editor General de Perú Legal, portal digital que busca cerrar brechas de información legal en la ciudadanía de a pie. Editor y Redactor en las secciones de Política, Mundo y Judiciales en La República. Investigador en Digital Politics. Predocente universitario en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Esforzado cotidiano por discutir asuntos complejos, buscar interpretarlos orientando a las soluciones y tomar decisiones basado en la evidencia sobre cualquier ideología.