Una ley pendiente para los peruanos que no terminaron el colegio, por Misión Educación

Se propone una Ley de Educación para Personas Jóvenes y Adultas que unifique esfuerzos educativos, que promueva una educación de calidad y pertinente.

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La República

El derecho a la educación también debe llegar a los jóvenes y adultos. Conjugando los criterios de edad y exclusión, tenemos unos 17.616 millones de jóvenes y adultos, que con un asegurado derecho a la educación ganarían en dignidad, inclusión y productividad. Hay que ir más allá del artículo 17 de la Constitución, que solo garantiza Educación Básica a todos los peruanos, de manera Regular (EBR) o Alternativa (EBA), cuando se está en situación de analfabetismo o con educación básica incompleta.

La Educación para Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) es transformadora e incluye a la EBA, pero va más allá de ella. Señalemos algunas urgentes líneas de trabajo hasta el 2031, sobre la EPJA:

· Alfabetización. Tenemos 1218857 analfabetos. Hay que reducir esta realidad por lo menos en un 50%, principalmente entre mujeres, de los departamentos de Huánuco, Apurímac, Cajamarca, Huancavelica, Cusco, Ayacucho y Áncash.

· Educación Básica incompleta en 7850000 peruanas/os. Los CEBA atienden con muy baja calidad al 2.6% de esta potencial demanda. En este quinquenio deberíamos atender a un 10%, conjugando o unificando el trabajo de CEBAs, CETPROs y Educación Comunitaria;

· El Congreso debería aprobar una Ley creando la EPJA, asumiendo lo de la EBA-ETP-EC, pero añadiendo otras disposiciones como las siguientes: toda institución laboral (pública o privada) debe actualizar a sus trabajadores; los Gobiernos Locales deben promover y organizar la formación de los trabajadores de mercados e informales de su ámbito (ambulantes, mototaxistas, madres de comedores populares y otros), atendiendo también a personas de la tercera edad; las UGEL deben articular y organizar territorialmente los servicios de educación para jóvenes y adultos, como lo sugiere un reciente estudio de la Universidad Ruiz de Montoya.

La calidad educativa conlleva rendimientos + pertinencia. El joven o adulto que estudia o participa en un evento busca que lo aprendido le sirva para su vida personal o colectiva y así cambie su vida personal, familiar y social en general. Si no existe esta pertinencia, se genera un desinterés estructural. Por ello, es connatural a la EPJA el ser transformadora.

Colabora Sigfredo Chiroque-Instituto de Pedagogía Popular IPP

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