
El Perú es uno de los socios más codiciados de América del Sur y eso le da un poder de negociación que sus gobernantes deben saber usar. La Unión Europea acumula más de 30,000 millones de dólares invertidos en infraestructura peruana, con 800 empresas y 110,000 empleos directos. Canadá es el principal inversor en minería junto con China. Japón tiene una hoja de ruta estratégica vigente hasta 2033. Es decir, el Perú tiene socios en todo el mundo y esa es su fortaleza.
Una de las agendas más urgentes del Perú en cooperación internacional es la seguridad. El crimen organizado tiene redes que cruzan fronteras: Los Pulpos con conexiones en Bolivia, el Tren de Aragua con origen en Venezuela, las organizaciones que trafican armas desde Colombia y Ecuador. Ninguna de esas amenazas puede combatirse con recursos solo nacionales. La cooperación en inteligencia y trazabilidad financiera con países aliados es una necesidad estructural. Y en ese frente, vale destacar que la colaboración con el FBI ya tiene resultados concretos.
El 2 de septiembre, el trabajo conjunto entre el FBI, Perú y Bolivia permitió capturar a Jhonsson Smit Cruz Torres, alias Jhonsson Pulpo, líder de la organización que semanas antes había secuestrado a un empresario en Trujillo y asesinado a cuatro personas. Antes, una operación del FBI con el GRECCO de la PNP capturó a Luis Díaz Cerezo, alias Chacal, alto mando del Tren de Aragua, a partir de información obtenida en Nueva York. Eso es lo que la inteligencia compartida produce.
La visita del secretario de Estado Marco Rubio y la confirmación de la incorporación del estado peruano al Escudo de las Américas deberían profundizar ese camino y transparentar otros.
El criterio para evaluar cualquier cooperación extranjera debe valorar cuánto retorno real genera para el país, con qué condiciones de transparencia llega y qué capacidades deja instaladas.
La inversión que construye desarrollo es bienvenida, siempre y cuando no suponga presiones que coacten la libertad de una estado soberano para negociar lo que mejor le convenga a sus intereses. Lo que cancillería, en nombre del estado peruano, debe llevar a la reunión con Rubio y cualquier otro representante de un estado y gobierno de turno es esa claridad: la de saber exactamente qué ofrece el Perú en ese intercambio y, sobre todo, a cambio de qué. En ese sentido, el pedido de la senadora Patricia Iturregui al Canciller Espá para “que escuche a los embajadores de carrera” sigue vigente.

El 84% de los peruanos sabe que el país es gobernado para unos pocos y esa constatación es el primer paso para exigir mayores espacios de participación ciudadana en las decisiones públicas.

El Senado promulgó la ley de facultades excluyendo a la Cámara de Diputados del refrendo y se negó a corregirlo.

El Perú acumula 71 mil casos y 75 fallecidos antes de que El Niño alcance su punto más crítico.

El pleno aprobó la delegación de facultades incluyendo siete puntos distintos a los enviados por Diputados.

El gobierno de Keiko Fujimori firmó el decreto que dejó sin fondos a la FAP para combatir incendios forestales.