Jorge Bruce es un reconocido psicoanalista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado varias columnas de opinión en diversos medios de comunicación. Es autor del libro "Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo".

Lima: una ciudad disimulada*, por Jorge Bruce

"Los psicoanalistas peruanos, querámoslo o no, sepámoslo o no, estamos respondiendo a diario a los interrogantes de Zavalita en la avenida Tacna, al inicio de Conversación en la Catedral"

Pocas ciudades de Latinoamérica merecen la denominación de ciudad disimulada tanto como Lima. Las ruinas de lo que fue el señorío de Pachacamac se encuentran desperdigadas por toda la urbe, pero a menudo sucede que nadie (bueno, casi nadie) las ve.

 Son las huacas.

 Estos restos arqueológicos han sido ignorados por los sucesivos habitantes de la ciudad -y sus respectivas mutaciones al ritmo de las migraciones provincianas- durante centurias. Yo mismo he montado bicicleta, en mi adolescencia, en una huaca cercana a mi colegio, la hermosísima huaca Huallamarca, como si recorriera un circuito abandonado para los chiquillos del barrio, sin saber que esa pirámide tan auspiciosa para nuestras arriesgadas maniobras de ciclistas imprudentes provenía de la misma época de los orígenes de la cristiandad y que había sido, sucesivamente, templo -en la era de los huallas-, cementerio y, con los incas, aldea. Hoy se encuentra convenientemente cercada e iluminada.

 Signo de los tiempos: la más conocida de las huacas que enhebran la ciudad, como un hilo secreto de algún quipu incaico, es la Huaca Pucllana. Esta se encuentra magníficamente conservada en el acomodado distrito de Miraflores, gracias a un convenio con un restaurante de alto nivel. En otras palabras, la huaca que se conoce es en realidad el restaurante instalado frente al recinto amurallado, gracias al impulso de la pujante gastronomía peruana. No obstante, sería injusto ignorar que gracias a ese convenio con el sector privado, el recinto recibe numerosos visitantes guiados por arqueólogos y se lo estudia técnicamente con los recursos que surgen del acuerdo. Una situación gana-gana.

 Estas huacas, que hacen las veces de alucinación negativa o acaso desmentidas (hace tiempo que debatimos esta sintomatología social con mi maestro y amigo Max Hernández: él se inclina por la segunda opción y yo por la primera), constituyen una metáfora de las muchas invisibilidades que se insertan en el núcleo de nuestra ciudad capital. Al ser la del Perú una sociedad poderosamente centralista (no en balde tenemos una sola sociedad psicoanalítica, cuya sede se encuentra a pocas cuadras de la citada huaca), lo que sucede en Lima repercute con fuerza en todo el país.

 Así como Lima vivió durante centurias de espaldas al mar y sus acantilados, hoy continúa negando sus orígenes y su historia. Como si, en efecto, todo hubiera comenzado en 1535 con la llegada de Francisco Pizarro y los conquistadores. Lo que sí se puso en marcha en el siglo XVI fue un orden jerarquizado que ha ido mutando con el paso del tiempo, hasta hoy. En cada una de sus variantes ha exigido diversas combinatorias de mecanismos mentales, tanto en el plano social como en el individual, engendradas por la producción de individuos en cada uno de esos momentos históricos.

 Mi hipótesis, que retoma la de mi artículo 'Psicoanálisis Criollo', de 2014, es que la construcción del orden criollo pasa por la invisibilización del mundo indígena (ahora incluiría el afrodescendiente) y la exaltación del origen extranjero. Y aquí extranjero no solamente foráneo (ecuatoriano o boliviano, por ejemplo, no entrarían en esa acepción) sino específicamente europeo y estadounidense, o alguna de sus variantes como canadiense o australiano. Todo menos indio, cholo o negro.

 Pablo Macera lo explica así: "El Perú es un país disimulado que siempre ha hecho muecas a espaldas de sus dominadores, ya sean chavines, waris, incas, españoles, gringos, criollos o mestizos, convirtiendo cada cortesía aparente en un insulto."

 Ya vamos por la cuarta o quinta generación de migrantes andinos, que han transformado a Lima en la ciudad con más habitantes quechuahablantes del Perú. Lima es al mismo tiempo la capital y la mayor provincia del Perú. Lo cual no ha impedido -más bien lo ha exacerbado- la discriminación racializada, perpetuada con furor y pavor en estas elecciones. De este modo se perpetúa, a la disimulada (tal como nuestra Constitución proscribe la discriminación y, en particular, el racismo, pero este se practica a diario y en abundancia), la dialéctica de la dominación y la resistencia.

Los psicoanalistas nos encontramos en una de esas encrucijadas del laberinto que preconizaba el pensador griego Cornelius Castoriadis. ¿Podemos seguir ignorando las huacas disimuladas de nuestra polis? Como se sabe, Herman Melville, el autor de 'Moby Dick', vivió en Lima desde el 8 de diciembre de 1843 hasta el 3 de enero de 1844. En ese libro escribió: "Lima ha tomado el velo blanco, y existe el más alto horror en esta blancura, que define su tribulación." Desde esta Lima envuelta, como las mujeres tapadas de la colonia, en el velo blanco que espantaba a Melville durante su estadía en Lima, opto por la terca apuesta que desearía menos disimulada y más franca. A saber, que si nos empecinamos en impedir que nuestra clínica se impregne de esa historia enterrada como en la iluminadora metáfora arqueológica de Freud, si continuamos embozados en el manto de nuestra neutralidad cultural, nos estamos resignando a no mirar las muecas y las muescas del inconsciente.

Los psicoanalistas peruanos, querámoslo o no, sepámoslo o no, estamos respondiendo a diario a los interrogantes de Zavalita en la avenida Tacna, al inicio de 'Conversación en la Catedral'. Solo me resta esperar que su falta de amor sea una de las caras de su disimulada ambivalencia.

 *Texto abreviado de mi artículo 'Lima: Una ciudad disimulada', publicado en el volumen 14 (2016) de Calibán, la revista latinoamericana de Psicoanálisis.

Jorge Bruce

El factor humano

Jorge Bruce es un reconocido psicoanalista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado varias columnas de opinión en diversos medios de comunicación. Es autor del libro "Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo".