Jorge Bruce es un reconocido psicoanalista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado varias columnas de opinión en diversos medios de comunicación. Es autor del libro "Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo".

Amar el daño, por Jorge Bruce

"Esta arremetida en contra de la verdad y los derechos, a favor del daño y las violaciones de ambas cosas, es una pieza central del proyecto de dominación en el que ya estamos inmersos"

Un régimen que recompensa a Jerí, Arriola o Cerrón, mientras persigue a periodistas -condecorados y reconocidos internacionalmente- como Gustavo Gorriti, no está tan solo haciendo una apología del sinsentido: está enviando un mensaje a la nación. Ese mensaje anuncia que, si bien ya estábamos en el reino del absurdo, la tendencia se va a amplificar ahora que tienen casi todos los poderes. No es una comunicación difícil de descifrar. Para mis amigos todo, para mis enemigos la ley. Con una atingencia no menor: amigos son quienes apoyan sin chistar cualquier atropello a los derechos esenciales de las personas, como permitir que se ejecute en las calles a cincuenta personas, sin que esto acarree consecuencia alguna.

 Enemigos, sobra decirlo, son quienes manifiestan la urgencia de permanecer en un Estado respetuoso de las leyes peruanas y los tratados internacionales. Por eso es que esas condecoraciones grotescas a personajes acusados de violación o sospechosos de actos criminales, pero cercanos al régimen que, de facto, nos gobierna desde hace años, tienen un objetivo claro: desacreditar la ridícula idea de que hay una diferencia entre la verdad y la falsedad. Esto no es una mera cuestión semántica. A fuerza de deslegitimar la frontera que divide lo cierto de lo falso, se va consolidando la idea de que no tiene sentido empeñarse en preocuparse por asuntos que son manejados por las más altas instancias del poder. Instancias que, como todos sabemos, están copadas por los integrantes que nos han gobernado en la práctica, utilizando a marionetas como Boluarte, Jerí o Balcázar.

 Esto tiene otras “virtudes” para quienes pretenden entronizar un Gobierno basado en la yuca y el bacalao, en el estilo impuesto por el padre de la nueva Presidenta de la República. Al distorsionar los hechos de manera descarada, instaurando una posverdad digna de Martha Chávez (él se cortó el brazo, ella se descuartizó sola, etcétera), se avisa a la gente que hemos retornado, fierro a fondo, a la autocracia fujimorista. La apuesta consiste en que mientras algunos se indignen y protesten, pero la mayoría acepte este dominio con la vaga promesa de restaurar el orden social y económico, podrán gobernar sin sobresaltos.

 Embrutecer a la población -ya sea mediante promesas o amenazas- es un punto clave de este proyecto. Para ellos es importante que la gente no se manifieste, pero tampoco piense. Como decía la liturgia católica: pecado de obra o de pensamiento. Por eso se recurre tanto al modelo de Bukele: no se puede hacer tortilla sin romper huevos. Cedan sus derechos y yo me encargo de encerrar a los pandilleros que les hacen la vida imposible.

 Aquí es donde se atasca la maquinaria de desinformación. Los planes que han mostrado para atajar la inseguridad son más de lo mismo. Medidas efectistas pero inútiles como sacar el ejército a las calles, solo consiguen que los extorsionadores se desplacen adonde los uniformados no se encuentren. ¿O acaso creen que pueden cubrir todo el territorio con personal de las FFAA? Es de todos conocido que Sendero fue derrotado mediante el arma más poderosa que se conoce: la inteligencia. Y no fue militar sino policial. También se sabe que tuvieron, entre muchas precauciones para lograr la hazaña, la sagacidad de no alertar a Montesinos ni Fujimori acerca de su plan.

 Lo cual nos lleva a otro punto crucial en este proyecto de sojuzgamiento mental: instaurar la amnesia colectiva. Para ello se pretenden desaparecer los vladivideos, castrar y desacreditar al Lugar de la Memoria o deslegitimar el informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación. De modo que necesitan no solo evitar que la gente piense. También que no recuerde los crímenes cometidos en la década del Conflicto Armado Interno (expresión del derecho internacional que se pretende erradicar). Estos fueron cometidos por Sendero, pero también por las FFAA o los ronderos.

 Esta arremetida en contra de la verdad y los derechos, a favor del daño y las violaciones de ambas cosas, es una pieza central del proyecto de dominación en el que ya estamos inmersos. La señora Fujimori dice que gobernará para todos, incluso, especialmente dice, para quienes no votaron por ella. Lo que observamos lleva a pensar todo lo contrario. El intento de borrar de la memoria colectiva las atrocidades cometidas contra las personas más desprotegidas del país es incompatible con un discurso que ofrece gobernar respetando la voluntad democrática.

 El título de esta nota proviene de un verso de uno de los sonetos más célebres del Siglo de Oro. Es de Quevedo y es uno de los mayores himnos al amor. Escrito al estilo petrarquista, basado en la contraposición de propuestas antitéticas (“mostrarse alegre, triste, humilde, altivo”), tiene, como toda obra maestra, infinitas lecturas. Una de estas es la que estoy proponiendo acá. Vamos a seguir recibiendo toda suerte de mensajes reñidos con la verdad y la experiencia cotidiana, Lo cual nos plantea el desafío de no desalentarse y seguir resistiendo, aunque el miedo nos quiera paralizar.

 ¿Qué hace el amor en este contexto de odio a quien piensa diferente? Nos recuerda que Eros es la única fuerza capaz de oponerse al esfuerzo por asustarnos, aturdirnos y obligarnos a aceptar que ya no hay nada que hacer. Que Tomás Aladino Gálvez o Patricia Benavides son magistrados irreprochables y Jerí fue un magnífico Presidente interino. Y que, por supuesto, Alberto Fujimori fue el mejor Presidente del Perú y no uno de los autócratas más corruptos, de la mano de su socio Montesinos, de la Historia del Mundo.

Jorge Bruce

El factor humano

Jorge Bruce es un reconocido psicoanalista de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado varias columnas de opinión en diversos medios de comunicación. Es autor del libro "Nos habíamos choleado tanto. Psicoanálisis y racismo".