Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Hoy un juramento, mañana una traición, por Mirko Lauer

"Los periódicos intentos de bloquear la llegada de los peores al hemiciclo se topan con la idea de que todo el que tiene derecho a votar tiene automáticamente derecho a ser también elegido"

Verlos y escucharlos jurar esta semana despierta una penosa melancolía. Estos de ahora se parecen tanto a quienes dijeron cosas parecidas hace cinco años y luego pasaron a traicionarlo todo. La frase “el peor Congreso de la serie” no es una calificación, sino una suerte de desafío. ¿Podrá el que viene resultar peor que el que se va? ¿Por qué no?

En el Congreso 2021-2026, los pequeños grupos ayudaron a los partidos más grandes a dejar la institucionalidad herida en el ala, participaron en el saqueo de la caja fiscal, crearon normas en beneficio de su propia impunidad, pasearon sus inconductas y hasta delitos sin el menor pudor. Se van como una vergüenza nacional.

Nada garantiza que quienes llegan sean muy diferentes de quienes se van. Con una o dos excepciones, los membretes partidarios son los mismos. La triquiñuela del bicameralismo ha permitido reelegir bribones (y bribonas). Quienes juran por verdaderas idioteces no necesariamente serán distintos de quienes hacen juramentos formales.

La pregunta que, por algún motivo, las encuestadoras no desean hacer es, más o menos: ¿se arrepiente de haber contribuido a elegir al Congreso (saliente o actual)? En verdad, nadie se arrepiente de nada, y hasta los sujetos más reputadamente indecentes tienen un público que los sigue, que aspira a ser como ellos.

¿Cómo se va a desarrollar el culebrón Congreso 2026-2031? Primero, entusiasmo por lo nuevo. Luego, beneficio de la duda. Después, identificar los casos excepcionales. Más tarde, recordar que el anterior Congreso fue peor. Por último, aplicar dos o tres sanciones altamente publicitadas y esperar que el público olvide las deletéreas performances.

Los periódicos intentos de bloquear la llegada de los peores al hemiciclo se topan con la idea de que todo el que tiene derecho a votar tiene automáticamente derecho a ser también elegido. Así, el Estado se vuelve uno de esos locales a los que todo el mundo puede ingresar. Casas de tolerancia de la política.

Nota aparte merecen los elegidos que declaran que no van a cobrar lo que les corresponde, o que solo aceptarán un sol mensual. Siempre hemos podido verlos después en la cola de los ricos emolumentos: sueldos, bonos, asignaciones y otros. Los congresistas de hoy van a recibir lo que ganaron los congresistas de ayer, sin el menor rubor.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).