Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Estamos ante las puertas de las Fiestas Patrias. A pesar de que se repiten desde el siglo XIX, las fiestas con reemplazo democrático de gobierno son especiales. El poder político entra a otro tipo de discusión. Hay en el aire algo de dinero ganado por el trabajo. Ganadores y perdedores se moderan, y eso deja algo de espacio para la alegría.
Hay la idea de que ahora termina lo que se está llamando una época oscura. No estamos tan seguros, pero sí creemos que ahora ha habido mejores candidatos. Las figuras más peligrosas han sido puestas de lado, no por los votos, sino por el sentido común. No ha sido una elección marcada por el miedo a los resultados, como fue desde 1990.
Sin embargo, para algunos, no tan pocos, la llegada del fujimorismo a la presidencia es una tragedia. Algo así como una dictadura sangrienta, paralela a los tiempos de Vladimiro Montesinos. Algunos no son tan drásticos o racionales en su fobia, pero igual lo consideran una desgracia que era mejor evitar por todos los medios.
Sin duda se evitó que K llegara a Palacio en tres ocasiones. ¿Fue el volumen del puro voto antifujimorista? ¿Por el tamaño del sentimiento de izquierda o del rencor del voto andino? ¿Realmente ella no era tan buena candidata? ¿O fue su autoritarismo parlamentario post-2016? La pregunta es por qué llegó ella esta vez.
Quizás el secreto está en sus rivales. Pedro Castillo golpista y Antauro Humala anunciaban un futuro político temible, y era predecible un ciclo de violencia. La inseguridad ciudadana estaba (está) exigiendo un ciclo de estabilidad. Ofrecer estabilidad no fue muy sexy, pero a la postre sí funcionó.
Las instituciones. Con León XIV la Iglesia está como se pide. Con Julio Velarde en el BCR, las islas de excelencia económica parecen protegidas. La presidencia se está tomando su tiempo, y no hay en perspectiva ministros truchos. Incluso puede haber sitio para algún opositor razonable. Solo el Niño está nublando el horizonte.
Aunque una cosa es el cambio de gobierno, y otra ponerse en marcha para gobernar. Los problemas de la población son apremiantes. Los rencores son casi históricos. Inocentes reproches se convierten en atroces acusaciones. Por momentos, la frase "Felices Fiestas Patrias", aun sinceramente dicha, adquiere una maldad taimada.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).