Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Hace unos días, Fernando Rospigliosi conminó al interino José María Balcázar a entregar la presidencia el 27 de julio, en lugar del 28. Balcázar resistió el embate y Rospigliosi tuvo que retroceder. El cambio de mando será este 28, como establece la Constitución. ¿Qué pasó? ¿Un fallido favor de Rospigliosi a Keiko Fujimori? ¿Alguna otra cosa?
Una versión sugerente es que se trataba de evitar una excarcelación de Pedro Castillo en las últimas horas del gobierno saliente. Pero, si bien Balcázar se ha aferrado a estas últimas horas, el famoso indulto no ha aparecido por ninguna parte. Hubiera podido hacerlo antes. La idea es que el adelanto en el cambio de gobierno lo desanimó.
Rospigliosi ha llamado a lo sucedido una tormenta en un vaso de agua. En efecto, un día de distancia no parece marcar una gran diferencia. Pero imponer la voluntad de Fujimori a un presidente saliente es decir, humillar a Balcázar y, de paso, al tan fujimorista Congreso saliente, algo está diciendo sobre el nuevo poder en el país.
¿La tormenta aludida es nada menos que la naturaleza del poder de K? En estos días, el periodismo fujimorista está dedicado a explicarle a su público por qué K ganó la elección y por qué le costó tanto hacerlo. Para eso están haciendo dos cosas: construyendo una imagen para K, incluso una internacional, y desarrollando una nueva categoría política, el antifujimorismo.
En la nueva imagen, K nunca ha gobernado, como ella misma sostiene, pero es la heredera legítima de todos los logros del gobierno de su padre. El antifujimorismo vendría a ser la amalgama de los rechazos al padre en cuanto dictador, la competencia electoral de los izquierdistas y una expresión de envidia desde otros partidos.
Adelantar un día la llegada de K a la presidencia es una parodia mini de Napoleón Bonaparte colocándose él mismo la corona de emperador de Francia. En efecto, pequeña tormenta, pero mala señal. La sensación es que la presidenta rechazó el intento de humillar a Balcázar al mocharle un día clave, entre los pocos que viene teniendo el gobierno saliente.
Gracias a Rospigliosi, Balcázar se debe sentir como el salvador de la dignidad del Congreso que lo instaló en Palacio. Material de más para contarles a sus nietecitos, llegado el momento.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).