Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Esto se escribe antes de que el mensaje de Keiko Fujimori haya comenzado. Empezará, si es puntual, a eso de las 12.30 p. m. Los temas centrales están cantados: el Niño, la seguridad ciudadana y la mejoría económica. Pero no son los únicos. Hay un país dividido —medio país irritado—, con cuestiones que se pueden salir de cauce.
Uno de los mensajes que Fuerza Popular ha dirigido a sí mismo es que la apretada victoria no significa que el antifujimorismo haya desaparecido. Incluso se dice en FP que ese anti podría impedirle gobernar como se debe. Estupendo tema para un mensaje inaugural de gobierno: ¿qué es lo que me impediría gobernar mejor?
Pero quizás el freno a un mejor gobierno no sea el famoso anti, sino la corrupción que se ha instalado en todas las partes del espectro social e ideológico, y que se mueve desde lo más pequeño hasta lo más grande. Un fenómeno a cuyo favor ya se legisla y que no da señales de estar reduciéndose en ninguna parte.
Es casi imposible que la ciudadanía no crea que FP obtuvo la presidencia del Senado mediante una triquiñuela corrupta, como ha hecho notar Rosa María Palacios. La sospecha impone un fuerte aire de familia con el fujimorismo de los años noventa. Hasta el senador elegido para presidir es hijo de un notorio personaje de aquellos tiempos.
Que Roberto Sánchez haya suspendido de JP a la senadora acusada de haber entregado la presidencia, algo que ella niega de plano, no lo ha dejado muy bien parado. Podría haberle concedido el beneficio de la duda, al menos mientras se investiga. Quizás es hora de empezar a sospechar que antifujimorismo y fujimorismo no son tan diferentes.
Estas líneas serán leídas cuando Fujimori ya haya emitido su mensaje. Con alguna excepción apenas recordada, los discursos inaugurales de los presidentes no suelen ser memorables. Como si no les quedara más remedio que acumular promesas revueltas con buenas intenciones. En este caso, además, hay una trayectoria familiar que justificar.
En el Perú dividido, la llegada de Fujimori solo puede ser vista como la solución a todos los problemas o como una tragedia que creará más males de los que ya existen. Entre esos dos extremos no hay mucho espacio para pensar, pero sí un amplio terreno para sentir.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).