Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Hay poderes reales y simbólicos. A veces estos últimos son útiles para consolidar los primeros. A pesar del breve ejercicio como primera dama de emergencia en otros tiempos, durante un tiempo Keiko Fujimori va a ser una presidenta bisoña. Hay algunas señales que van a definir su imagen ante el país por un buen tiempo.
En ese juego, lo más urgente y lo más importante va a ser su manejo de la catástrofe climática que ya asoma en el horizonte peruano. La ayuda y las soluciones, la presencia. Es un problema que está allí para ser aliviado, imposible de resolver al 100%, y la conducta de K y su equipo va a ser decisiva en el juego de los méritos y las culpas a partir de allí.
Si sumamos el Niño costero con los niveles de criminalidad, veremos que la tarea central de K por una buena temporada va a ser el control del daño. Esto en realidades sociogeográficas donde no cabe esperar respuestas rápidas. En el caso del Niño costero, no sabemos en qué momento llegará su punto crítico. En verdad, el nuevo gobierno ya debería estar en el partidor.
Además, está el espectáculo del poder como merienda internacional. A menos de tres semanas de la juramentación, ya deberíamos saber qué jefes de Estado concurrirán y cuáles no. Castillo libre antes del cambio de mando sería una locura; después, menos, pero tampoco sería un dato neutro.
En este tema hay una sola pregunta: ¿viene Donald Trump o no? Nuestro hombre en Washington ya la ha contestado, a su manera. Algo así como que ya vendrá, pero julio del 2026 aún no es el momento. Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, tampoco ha garantizado nada. Está bien, pero alguna lista ya debería estar circulando. Aunque ya sospechamos que Javier Milei no basta.
Si K pasa todas estas pruebas, que incluyen evitar grandes protestas de opositores en importantes provincias, entonces estará lista para recibir el balance de los primeros 100 días de gobierno. Quizá antes de eso se verá cuántos candidatos de Fuerza Popular ganan en las elecciones locales. En todo esto, la compostura de K ante el país va a ser un elemento clave.
Desde ahora se advierte que el Senado va a ser su espacio de maniobras privilegiado. Los opositores esperan ponerlo a su favor, o casi, en una suerte de empate que deberá dirimirse en el día a día político. Una situación desgastante, pero inevitable.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).