Exministro de Economía. Doctor en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Ramón Llull-Esade, España, Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú, exbecario Escola de Posgraduacao Economía de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Economista de la UNMSM, Perú. Investigador Concytec-Renacyt.
Luego que el Banco Central de Reserva en su último Reporte Inflación de junio elevó la tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) proyectada para este año de 3.2 a 3.4%, habiendo crecido la actividad económica en 3.4% en el 2025; porque para la gente no hay una mejora significativa en sus condiciones de bienestar asociada a la no ocurrencia de un aumento significativo en la demanda de empleo cuestión fundamental, si se quisiera sostenidamente reducir la pobreza.
Debemos considerar que, en el año 2025, la pobreza monetaria afectó al 25,7% de la población en el país, cifra inferior en solo 1,9 puntos porcentuales en comparación con el año 2024 año en que el PBI se creció en 3.4% con un 27,6% de pobres. lo que significa que 567 mil personas salieron de la pobreza, pero con el alto riesgo de retornar a la condición de pobres. Debe tenerse en cuenta que el efecto sobre el empleo fue marginal; comparado el primer cuatrimestre del 2026 respecto a similar periodo del 2025, el empleo subió en 5.4% ¿Una misma tasa de crecimiento de la actividad económica tiene efectos diferenciados sobre el empleo y de allí sobre la pobreza?
La respuesta es afirmativa. Los sectores de la economía tienen diferenciadas demandas por empleo. Por ejemplo, el sector primario dedicado principalmente a actividades extractivas como agropecuario, pesca, minería metálica, hidrocarburos y manufactura tienen en su estructura productiva un coeficiente de uso de mano de obra menor que el sector no primario como es el caso de construcción servicios, electricidad y agua y manufactura de productos procesados. Por lo tanto, el efecto de la dinámica productiva sobre el empleo dependerá de la composición sectorial de dicha dinámica. El punto a discutir es si la libre interacción de la oferta y la demanda garantiza una mayor tasa de crecimiento del empleo y de pasadita con ello de la reducción de la pobreza también.
Los números sobre lo acontecido en el crecimiento económico, el empleo y la pobreza, nos estan diciendo que el efecto del primero ha sido marginal, lo cual conllevaría a que vía política macroeconómica se promueva deliberadamente las actividades no primarias intensivas en mano de obra, no hacer esto hará que la economía siga por la misma senda de tasas bajas con reducidos efectos sobre la reducción de la pobreza dados los magros resultados en el empleo. ¿Nos conformamos con más de lo mismo?

Exministro de Economía. Doctor en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad Ramón Llull-Esade, España, Magíster en Economía de la Pontificia Universidad Católica del Perú, exbecario Escola de Posgraduacao Economía de la Universidad de Sao Paulo, Brasil. Economista de la UNMSM, Perú. Investigador Concytec-Renacyt.