Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

No es mago, es payaso, por Mirko Lauer

Roberto Sánchez declara que no reconocerá un posible gobierno de Keiko Fujimori, desafiando la decisión del máximo organismo electoral. Su postura genera tensiones entre sus seguidores y mantiene incertidumbre en el panorama político.

Al declarar que no reconocerá a un eventual gobierno de Keiko Fujimori, Roberto Sánchez escupe al cielo. No tiene pruebas en la mano sobre los malos manejos que denuncia y, de antemano, enfrenta la decisión de la máxima autoridad electoral. Con esta negativa anticipada, en cierto modo, se coloca en la ruta del golpista Pedro Castillo.

Mientras tanto, Sánchez mantiene movilizado a un grupo de seguidores ansiosos de victoria. La posibilidad de que ese grupo y sus clones desaten una fuerte violencia en Lima y zonas del interior es un paso más en la ruta de Castillo que sigue Sánchez. El falso sombrerudo 2026 (vendrán otros años) ya debe estar preparando su fuga para el momento preciso.

¿Por qué Sánchez monta este show de declaraciones negacionistas? Quizás piensa que, si asusta lo suficiente al JNE, obtendrá una relativización de los resultados electorales favorables a Fujimori. No una victoria para él, entiéndase bien, sino un triunfo sospechoso y feo para su rival. Sánchez, 100% víctima, también es una imitación de Castillo.

Otro posible motivo es que Sánchez quiere mantener a sus seguidores y simpatizantes furiosos mientras evalúa qué hacer con su derrota. En el momento en que esta se concrete, su grupo político y su esquema de alianzas se van a desflecar. La suya es, hoy, una estrategia para seguir hasta que se le ocurra algo interesante.

Negarse de plano a reconocer a Fujimori (algo que ella, con buen criterio, no le hizo a Castillo) sería una manera de mantenerse como opositor por cinco años. Pero ya se ha hecho notar la contradicción entre negar la victoria de Fuerza Popular y aceptar las victorias personales en las elecciones parlamentarias, que también tuvieron lugar en el exterior.

Haber insistido tanto en que era necesario reconocer los resultados electorales, cuando el sondeo preliminar lo favorecía, y ahora negarse a reconocer los evidentes resultados oficiales es un volantín que hace de Sánchez un consumado payaso. ¿Qué se sacará de la manga el día que el JNE proclame a Fujimori? Hemos dicho payaso, no mago.

Nótese la pasividad con que el resto de la izquierda viene aceptando las maromas de un oportunista (Castillo, Humala y los demás que llegaron), que le ha fletado una nueva derrota al sector.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).