Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Donald Trump pagó la visita y las amabilidades de la pareja real británica con un retiro del 10% de aranceles que tenía el whisky escocés, un alivio para esa industria (China los redujo a 5%). El gesto va a contrapelo de la reducción que vive el consumo de alcohol en los EE. UU., un problema para la licorería de la esquina por todo el país. Motivos: la salud, el atractivo de la sobriedad, la competencia de la marihuana.
El gran cuco detrás del retroceso del alcohol es el cáncer que este puede causar. El más frecuente es el de mama, pero hay una lista de otros igual de peligrosos. En un principio se asoció el peligro con el alcoholismo fuerte, pero extensas pruebas vienen mostrando que ni siquiera la inocente copa de vino que acompaña la comida es segura para el organismo.
La generación Z ha sido pionera en el descrédito del trago como lubricante de los eventos sociales, pero el fenómeno es más amplio que eso. Hay una creciente curiosidad sobre cómo es mantenerse sobrio en una reunión. En este caso, sobrio también significa dopado con drogas moderadas, aunque la fuerte marihuana química es cada vez menos una de ellas.
Quizás el alcohol retrocede también porque han aparecido vacilones más emocionantes (no menos peligrosos). Uno de ellos es la timba ligada al deporte, para la cual una cabeza con tragos resulta mala compañía. Además, los fondos de las personas tienen límites. El fútbol, por ejemplo, prácticamente ha pasado de deporte a juego de azar.
Toda la cadena de productores de bebidas alcohólicas ya tiene años en una contraofensiva de estudios, sondeos y experimentos para demostrar que no hay tal daño cuando prima la moderación en el consumo. Pero en una mayoría de países es una guerra perdida. Las cifras de ventas se siguen encogiendo, y avanzan las bebidas que parecen alcohol sin realmente serlo.
Al Perú no han llegado todas estas noticias. Casi 60% de los adolescentes (12-18) y 87% de los jóvenes (19-24) consumen bebidas alcohólicas; sobre todo cerveza, dice Minsa. Es obvio que chupar menos no está de moda. Esas cifras son la puerta de entrada a un panorama de enfermedades en gente mayor, que el Estado peruano nunca ha podido atender.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).