Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Quédate tranquilo, y no digas nada, por Mirko Lauer

Los presidentes interinos en los últimos años han generado expectativas mínimas, centrándose en permanecer invisibles ante la opinión pública. La temporalidad parece impulsarles a actuar sin criterio.

De los presidentes reemplazantes o interinos de estos últimos años no se ha esperado nada. La idea es que, en el fondo, no hagan nada y no digan nada, tranquilos como operados. Sobre todo estos dos últimos, que han brotado de las canteras del Congreso y traen precisamente esas limitaciones. Pero es evidente que la transitoriedad los excita y luego los lanza hacia lo vergonzoso.

Nunca se pensó que un presidente tan transitorio como José Jerí sería vacado, por mala conducta en diversos terrenos de la actividad humana. Se le vacó como si fuera permanente, porque él se portó como si fuera permanente. Algo más o menos parecido le pasó a Dina Boluarte, derribada por una acumulación de actos dudosos, de los que está pasando piola.

A medida que se acerca el día de la partida, el interino se encorajina, convencido de que hay un acto de gobierno capaz, por sí mismo, de rescatar una gestión diseñada para casi no existir. Para Jerí fue convertirse en algo así como un playboy palaciego (¿esperaba ser aplaudido?). Para José María Balcázar, ese acto es más o menos hacer lo que le digan.

La breve carrera de Balcázar en Palacio está hecha toda de tropezones. Con cinco semanas por delante hasta la segunda vuelta, cuando la cojera ya se vuelva insoportable, todavía tiene tiempo para unos cuantos más. Congreso y ministerios le están sirviendo las oportunidades en bandeja. La más reciente ha sido un exabrupto antisemita para la Cámara de Comercio de Lima.

No se le ocurrió mejor idea que ir a la CCL a citar el libro Los enemigos del comercio, de donde extrajo frases que mezclan antisemitismo y desinformación. Tanto así, que los embajadores de Alemania e Israel le han pedido disculpas. Las cuales Balcázar no ha dado y, más bien, acusa a los diplomáticos de haberlo malinterpretado.

No hay nada peor que tener un poquito de educación, sobre todo cuando se ocupa un cargo de importancia. Balcázar trae un historial de susto, donde se revuelcan la violación, el plagio familiar y otras perlas. Todo se le está perdonando por la idea de que ya se va. Pero, como va la cosa, su arrugada presencia se está haciendo eterna. Por algo se está hablando de censura.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).