Profesor Principal y coordinador del Grupo de Investigación sobre Política Exterior Peruana de la PUCP. Doctor en Ciencia Política y...
En los últimos años la diplomacia peruana ha tratado de construir cierto equilibrio en su relación con China y Estados Unidos. En medio de lo que son los inicios de una competencia hegemónica, al Perú le conviene mantener su vínculo con las dos potencias, sin alinearse a favor de una u otra.
Si bien ambos son importantes socios económicos del Perú, la agenda con Estados Unidos es más diversificada, abarcando temas de cooperación y seguridad. No obstante, en la recientemente publicada Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, hay una clara alerta por la presencia china en nuestra región, especialmente en lo relativo al acceso a minerales críticos (como el cobre que el Perú exporta a China). En ese sentido, Estados Unidos debe estar preocupado por los vínculos comerciales y de inversión que el Perú viene consolidando con el gigante asiático.
Por su parte, China parece ser consciente de que América Latina es una región de influencia directa de Estados Unidos. Iniciar una competencia política o militar en esta región puede ser contraproducente. Pero no cabe duda de que China también debe ver con mucha atención el reciente acercamiento militar del Perú a Estados Unidos. La compra de los aviones F-16, la inversión que se va a llevar a cabo en la Base Naval del Callao y la designación del Perú como aliado principal de la OTAN, denotan un evidente alineamiento militar con Estados Unidos. Este acercamiento puede ser una respuesta a las críticas que Estados Unidos ha mostrado al puerto de Chancay, el cual, desde la perspectiva estadounidense, puede servir para fines militares chinos.
El ex Canciller Elmer Schialer hablaba de una política exterior peruana que se distinguía por su 'neutralidad activa'. Esta buscaba construir un equilibrio con ambas potencias mundiales, evitando alineamientos rígidos. Así por ejemplo, en la guerra de Ucrania, el Perú cuestionó la invasión rusa al igual que Estados Unidos, pero también mostró su desacuerdo con las sanciones económicas implementadas contra Rusia desde Occidente, decisión más cercana a la posición china.
Es cierto que en tiempos de Donald Trump el equilibrio se hace muy difícil. Hace unos meses dijo en una entrevista que los países latinoamericanos van a tener que elegir entre China o Estados Unidos. El Perú no puede plantearse esa posibilidad.

Profesor Principal y coordinador del Grupo de Investigación sobre Política Exterior Peruana de la PUCP. Doctor en Ciencia Política y Gobierno por la PUCP y Magíster en Relaciones Internacionales por la Pontificia Universidad Javeriana (Colombia). Cuenta con estudios de postgrado en Seguridad Internacional por la Universidad de Delaware (Estados Unidos). Sus últimos libros han sido “Perú, Bolivia y Chile en el siglo XXI. Hacia un enfoque trinacional de política exterior” (2023) y "La guerra en Ucrania. Consideraciones políticas, económicas e históricas en un orden internacional en transición” (2024).