Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

Dilemas de la presidencia instantánea, por Mirko Lauer

La campaña electoral recalentada distraerá de sus méritos, pero pondrá de relieve los defectos de su breve gestión. Será un pato ultracojo desde el primer día.


José Jerí se dispuso a llevar adelante una presidencia eterna. Sus propias debilidades acotaron su mandato, reduciéndolo más de lo que ya estaba. Olvidó que interino viene del latín: mientras tanto. Un momento intermedio, ubicado entre dos realidades. Quizás Jerí sí tuvo un agudo sentido de esa fugacidad, y por eso la juerga.

En el párrafo anterior hay una lección para quien reemplace a Jerí. El político que no define bien sus tiempos terminará definido por ellos. A Dina Boluarte el tiempo le sobró; a Jerí le faltó. Los operadores que quisieron mantenerlo en el cargo no le hicieron ningún favor; solo pusieron en evidencia lo débil que ya estaba.

¿Qué puede hacer esta nueva presidencia, ubicada a unas siete semanas de la primera vuelta? Sin duda hay algunas tareas del día a día gubernamental que deben ser afrontadas. Pero luego están las decisiones del gran diseño del poder, que este nuevo interinato (aún más interino que el anterior) debe evitar como al diablo.

Ninguno de los cuatro candidatos que tenemos al frente mientras escribimos estas líneas tiene un prestigio de estadista. Son, por decirlo de alguna manera, congresistas promedio, lo cual es un terreno peligroso. Será una lástima si el ganador resulta mejor de lo que cabe suponer, pues ni el tiempo ni el contexto le permitirán demostrarlo.

Entonces podría ser que, como en el dicho francés, resulte de la máxima urgencia no hacer nada. Dedicarse a cuidar bien la tienda de aquí a julio, evitando tropiezos de cualquier tipo. Entender que la ola criminal no se resuelve en siete semanas. Quien lo logre será muy favorablemente comparado con Boluarte o Jerí.

Conviene, pues, no ser impulsivo, no lanzar proyectos que no hay cómo llevar a cabo ni hacer promesas imposibles de cumplir (para eso están los candidatos). Tampoco cabe enmendar la plana al antecesor o coquetear con el propio partido al filo de lo ilegal. Como acaso dijo Jerí en una de sus cenas: “Tranquilo, chino”.

Sí, pues, la sucesión de Jerí no es una ganga. El presidente tendrá en contra a las bancadas que no quisieron el cambio, lo cual es una fuerza importante. La campaña electoral recalentada distraerá de sus méritos, pero pondrá de relieve los defectos de su breve gestión. Será un pato ultracojo desde el primer día.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).