Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
El octavo ataque a una lancha considerada narcotraficante ha sido en el Océano Pacífico. Las primeras noticias no precisan frente a las costas de qué país, pero luego se ha sabido que es Colombia. Con esto Donald Trump indica que no quiere derrocar a Nicolás Maduro, sino bloquear el tráfico de drogas hacia los EE. UU. Si ese es el propósito, todavía se queda corto.
En el 2012 el ex canciller mexicano Jorge Castañeda publicó El narco: la guerra fallida, cuyo título es elocuente. No son pocos los gobiernos que han descubierto que ir a la guerra contra los narcotraficantes es optar por una derrota segura. Los carteles mexicanos se lo han demostrado al gobierno de su país. Tras largos años, aquí en el VRAEM los narcos gozan de buena salud.
Si Trump realmente le ha declarado la guerra a la droga, pronto va a tener que mostrar algunos resultados, en términos de volúmenes transportados, precios en la calle, infractores detenidos en EE. UU. y en los países laboratorio. Alguien dirá que todavía es temprano para este tipo de resultado, pero de todas maneras los reclamos ya han comenzado.
Frente al narcotráfico han venido fracasando por igual las formas blandas y duras de enfrentarse. Blandas son la erradicación, la sustitución de cultivos, el decomiso de embarques; son duras las operaciones policial-militares contra cultivos, laboratorios, wachimanes armados y disfrazados de guerrilleros, y ahora el ataque a botes.
Si Trump busca derrocar a Maduro, le está tratando de hacer un favor a América Latina (inundada de sus víctimas pauperizadas y en fuga). Si lo que quiere es ganarle una guerra a la droga, solo va camino de repetir pasados fracasos. Más se ha logrado cuando ha pasado de moda el consumo en el norte que cuando se ha atacado la producción y la distribución.
Luego están los argumentos sobre la culpa de EE. UU.: el mayor consumidor y el mayor vendedor de armas a los narcos en todas partes. Todo indica, pues, que si va a haber un choque militar Washington vs. narcos, este va a ser largo. Al menos lo que dure Trump.
Hace un par de días escribimos sobre el peligro que representa el narcotráfico local para Perú. Ahora ya tenemos naves del Comando Sur de EE. UU. atacando barcos en el Pacífico bajo sospecha de narcotráfico. Las cosas se están moviendo rápido.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).