Ministros MEF + tango, por Mirko Lauer
"Hay quienes dicen que luego de lo sucedido Contreras debe partir. ¿Por qué? Cuadra las cifras y su presencia da más o menos lo mismo. No va a inventar nada en economía o finanzas, y eso no es una mala cosa".

Pedro Francke fue un ministro MEF importante, pues cualquier reemplazo podía haber precipitado una hecatombe económica. Pero cuando a Pedro Castillo se le vio el fustán que traía bajo el sombrero, ya empezó a dar lo mismo quién ocupaba el MEF. El sucesor Óscar Graham fue un correcto funcionario, y eso ayudó mucho. Pero el drama ya se había vuelto político-penal.
¿Es Alex Contreras un ministro MEF importante? No parece. En verdad lo que ha dejado de ser importante es el propio MEF. Hay un piloto automático que viene de bastante atrás, y es el que toma, o deja de tomar, las decisiones. Al ministro le toca no cometer barbaridades, como dejarse apabullar por los intereses pícaros que circundan al Estado. Contreras, hasta donde entendemos, mantiene las cosas limpias.
El mérito de Francke fue que, siendo un hombre de izquierda, no se dejó atarantar por los comisarios de Perú Libre. Graham no venía de la izquierda, pero tampoco se dejó apabullar. Importantes servicios al país. Eso le dio a Castillo tiempo suficiente para entender que el presidente era él y no (como dice el manual PCUS) el secretario general del partido ganador.
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Contreras no se ha debatido entre cuestiones de vida o muerte como las de sus predecesores. Sus dos problemas son la presión de la mala política sobre la confianza del capital y a partir de allí la muerte lenta de las expectativas económicas del país. No parecen asuntos que el titular MEF pueda resolver por sí mismo. Tienen que actuar los jefes políticos del Gobierno, y Contreras no es uno de ellos.
O sea, se necesita mucho más que dos para bailar el tango de la reactivación. Contreras podría bailarlo, si tuviera al lado un conjunto de danzantes políticos eficaces. Lo cual no es el caso. Por eso detrás de la falsa renuncia de Contreras hay una renuncia fantasma, que es la de Alberto Otárola, quien ya estaba sacudiendo su sábana blanca en los días del cambio de año, con mensajes anómalos.
Hay quienes dicen que luego de lo sucedido Contreras debe partir. ¿Por qué? Cuadra las cifras y su presencia da más o menos lo mismo. No va a inventar nada en economía o finanzas, y eso no es una mala cosa.















