
En la poesía de Benedetti, reservar del mundo solo un rincón tranquilo es una forma de paralizarse. El uruguayo —de quien alguna vez Shakira tomó prestado un verso para dedicárselo a Antonio de la Rúa— resalta en “No te salves” que la comodidad no es la tierra prometida, aunque lo parezca. También la colombiana en “Inevitable” lamenta el protagonismo de un escenario inmóvil: “El cielo está cansado ya de ver la lluvia caer / cada día que pasa es uno más parecido a ayer”.
Cuando poetas y cantantes evidencian en sus obras que el conflicto es el verdadero botón verde del progreso, la acepción de la RAE para la palabra cómodo —”conveniente, oportuno, acomodado, fácil, proporcionado”— parece una trampa.
En su última entrevista para Elle, y la primera que da después de la ruptura con Piqué, la intérprete de “Te felicito, qué bien actúas” califica a esta etapa como una de las más oscuras de su vida. Sin embargo, reconoce que salir de la cama y cumplir con sus obligaciones musicales y maternales la han sometido a un proceso terapéutico, que no significa menos doloroso.
No es una confesión, al ritmo de una balada, sobre la nula destreza para entender el fútbol o jugar parqués —también masificado como ludo—. Se trata de la narración acerca de un escenario en el que dormir antes de las diez y llorar más una vez al mes son las primeras opciones: las penas poseen un especial talento para encontrar un confort peligroso.
Pero así como existen las primeras opciones, también existen las segundas. Fue la misma estrella latina quien construyó esta referencia desde el 98, cuando uno de sus hits se abría paso entre la cultura popular: “Siempre supe que es mejor / cuando hay que hablar de dos / empezar por uno mismo”.
Al igual que no saber preparar café, recuperar el poder frente a situaciones extremas —un adjetivo sin condición unívoca— en la vía del desempeño laboral-familiar es un salvavidas de gente famosa y gente común. Con o sin renombre en las espaldas, no queda más que caminar con calor en el pecho y, quizá, con otra bebida caliente en la mano.

“Ante la labor de consulta y contrastación para la que el periodista se instruyó por años, existe un software que cómodamente se convierte en una fuente”.

"Ocupa cuatro segundos teclear “la traición” y demanda incluso menos tiempo indignarse. El ejercicio veloz del usuario que lanza la piedra y no esconde la mano, salvo que se trate de un trol, delata lo sencillo que es abrazar la disputa".

"Para algunos, las oportunidades se llaman contactos —vara, argolla, amigo del amigo, compadre—; para otros, las oportunidades son colchones emocionales sobre los cuales sobreviven mientras buscan algo parecido al progreso".

“Prestigio y fama —capacidad y publicidad— coexisten en un estilo de vida que ya le pertenece a su biografía”.

"Un Gobierno que resuelva es más útil que un novio que resuelva".