Cargando...

El fenómeno de El Niño amenaza de forma distinta al Perú: qué hacer ante lluvias, sequías e incendios

Ante el riesgo de inundaciones en la costa norte y escasez de agua e incendios forestales en la sierra y selva, especialistas recomiendan medidas de prevención y exigen mayor preparación de las autoridades.

Riesgos y medidas preventivas por El Niño Costero en diferentes regiones de Perú
Riesgos y medidas preventivas por El Niño Costero en diferentes regiones de Perú | Foto: composición LR

El fenómeno de El Niño Costero podría alcanzar una magnitud extraordinaria hasta enero de 2027, según el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN). Entre octubre y diciembre, se esperan lluvias por encima de lo normal en la costa norte, la costa central y el sector noroccidental de los Andes, con posibles crecidas repentinas de los ríos Tumbes, Chira, Piura y Jequetepeque. El calor también elevará la demanda de agua de los cultivos en la costa.

En cambio, en sectores de la sierra suroriental y la Amazonía se prevén precipitaciones normales o inferiores a sus promedios. La menor disponibilidad de agua puede afectar los cultivos, la ganadería y el transporte fluvial, mientras que las altas temperaturas y la falta de lluvias favorecen los incendios forestales. El riesgo ya se refleja en los siniestros reportados durante la primera semana de octubre en Cusco, Puno, Arequipa y Ayacucho, que dejaron cinco personas fallecidas.

Ante este escenario, la preparación debe adaptarse a los riesgos de cada zona. No basta con tener una mochila de emergencia: también hay que saber qué hacer con la vivienda, cuándo evacuar, cómo proteger la salud y qué medidas tomar frente a una posible escasez de agua.

Costa norte: lluvias intensas, crecidas e inundaciones

Las lluvias por encima de lo normal pueden inundar viviendas, afectar vías y elevar rápidamente el caudal de ríos y quebradas. A la vez, las temperaturas elevadas incrementan la demanda de agua de los cultivos. En las zonas expuestas a inundaciones, las familias deben identificar hasta dónde llegó el agua en temporadas anteriores, trasladar sus pertenencias a lugares altos y definir una ruta de evacuación antes de las precipitaciones.

Germán Gallardo, ingeniero civil y profesor principal de la Universidad de Piura, recomienda revisar los techos, limpiar canaletas y desagües, asegurar las calaminas y sellar grietas y aberturas por donde pueda ingresar el agua. La inclinación del techo también importa: las calaminas deben colocarse de modo que faciliten el desfogue de la lluvia y eviten acumulaciones o filtraciones, sin dirigir el agua hacia las viviendas vecinas.

“Esto es clave, antes de la lluvia. Porque durante la lluvia, cuando ya todo está inundado ahí, se puede hacer muy poco”, advierte.

Si en una inundación anterior el agua alcanzó el primer piso, el especialista recomienda trasladar a un nivel superior los bienes esenciales y definir de antemano adónde evacuar. Los sacos de arena pueden contener filtraciones menores, pero no sirven para detener una inundación profunda. Tampoco basta con proteger una casa si las calles no tienen drenaje: “El problema de Piura también es que puede ser que tu casa esté más o menos protegida, pero afuera es un desastre. Eso quiere decir que no hay drenaje global, no hay drenaje local”, señala Gallardo.

El calor y las lluvias también pueden elevar los riesgos sanitarios. Juan Manuel Jiménez León, médico de la Clínica Ricardo Palma, advierte que las altas temperaturas favorecen las enfermedades diarreicas agudas, mientras que el agua estancada puede facilitar la proliferación de mosquitos transmisores del dengue y la chikungunya. En zonas rurales, las inundaciones también elevan el riesgo de leptospirosis, una infección asociada al contacto con agua contaminada. Para prevenir estos cuadros, recomienda consumir agua hervida, guardarla en recipientes herméticos y evitar que se acumule agua en patios o recipientes. También pide prestar especial atención a niños y adultos mayores, más vulnerables a los efectos del calor y la deshidratación.

Sierra sur: déficit hídrico, calor e incendios forestales

En la sierra sur y central, la falta de lluvias puede agravar el déficit hídrico y afectar los pastos y las actividades agropecuarias. El riesgo coincide con una temporada de incendios que ya golpea a distintas regiones. En Cusco se reportaron siniestros en provincias como Canchis, Chumbivilcas y Espinar; en Arequipa, Josue Torres, del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), mencionó incendios en Yanahuara, Pocsi, Polobaya y La Unión.

Torres recomienda que las familias preparen un plan de emergencia con un croquis de la vivienda, las rutas de evacuación y una zona segura. También deben tener lista la mochila de emergencia y la caja de reserva.

Para evitar que las llamadas saturen las líneas telefónicas durante una emergencia de gran magnitud, explica que se puede recurrir al servicio 911 para dejar mensajes de voz: “Lo que se recomienda es utilizar esta línea para dejar un mensaje de voz promedio de 60 segundos, corto, claro y conciso”.

Ante un incendio, los pobladores no deben exponerse a las llamas para salvar cultivos, animales o pertenencias. Torres advierte que en zonas alejadas la ayuda puede tardar en llegar, lo que lleva a algunos vecinos a intentar contener el fuego por sus propios medios. Sin capacitación ni equipos adecuados, esa decisión puede terminar en lesiones graves o muertes.

En las zonas agrícolas, el déficit hídrico también exige anticiparse a la falta de agua. En Puno, el Senamhi advirtió que las lluvias podrían reducirse cerca de 50% entre enero y marzo de 2027. Ante ese escenario, el director zonal de la institución, Sixto Flores, recomendó priorizar cultivos de periodo corto y resistentes a la escasez de agua y las bajas temperaturas, como la quinua y la cañihua.

Selva: menos lluvias y temperaturas elevadas

Entre octubre de 2026 y febrero de 2027, la cuenca amazónica peruana podría registrar lluvias normales o inferiores a lo habitual, especialmente en las regiones del centro y sur, como Ucayali y Madre de Dios. En Loreto, las condiciones previstas para octubre y febrero serían normales. Yury Escajadillo, subdirector de Vigilancia Climática del Senamhi, explicó que el pronóstico estacional no permite precisar cuántos milímetros lloverán en cada localidad, sino identificar los escenarios más probables para los siguientes meses.

La menor cantidad de lluvias, sumada a las temperaturas máximas entre normales y superiores a lo normal, puede favorecer la expansión de los incendios forestales. “Los incendios forestales están asociados no solo a altas temperaturas, sino también a la ausencia de lluvia”, advirtió Escajadillo. El especialista explicó que el Senamhi informa sobre las condiciones atmosféricas favorables para estos siniestros y recomendó a la población mantenerse informada y ponerse a buen recaudo si se produce un incendio, sin intentar apagarlo por cuenta propia.

El déficit de precipitaciones también puede afectar el transporte fluvial, fundamental para la conexión entre localidades amazónicas, en especial en Loreto y Ucayali. Escajadillo recordó que durante el déficit hídrico de 2023 y 2024, el descenso de los niveles de los ríos en Iquitos llegó a paralizar el transporte. Aunque no se puede asegurar que ese escenario se repita, señaló que es una posibilidad que no debe descartarse si persisten condiciones deficitarias en la selva y la zona andina.

Ante las altas temperaturas y la radiación solar, el especialista recomendó usar bloqueador, sombrero de ala ancha y ropa de manga larga, además de mantenerse hidratado. También pidió seguir los pronósticos y avisos oficiales del Senamhi y mantenerse en contacto con las autoridades locales para conocer las medidas de prevención aplicables en cada zona.

La prevención también es responsabilidad de las autoridades

La preparación de las familias tiene límites si las viviendas están expuestas a inundaciones, las ciudades carecen de drenaje o las regiones no cuentan con recursos suficientes para responder a los incendios. Gallardo reclama una política sostenida y no intervenciones aisladas cuando se acerca la temporada de lluvias.

“Un proyecto no resuelve el fenómeno de El Niño. El fenómeno se resuelve con una política de Estado de largo plazo”, afirma.

Las autoridades deben garantizar sistemas de drenaje, monitoreo de ríos, prevención de incendios y capacidad de respuesta. La población, por su parte, necesita identificar los peligros de su entorno, preparar una evacuación y seguir las alertas oficiales. La prevención empieza antes de la emergencia, pero requiere acciones sostenidas tanto en las viviendas como en la infraestructura pública.

Tras 10 años recorriendo comunidades andinas: el perro peruano Chaku logra histórico logro internacional y es reconocido como nueva raza oficial del Perú

LEER MÁS

Tragedia en Junín: profesor muere tras salvar a un alumno que se ahogaba en el río Cunas durante paseo escolar

LEER MÁS

Temblor hoy en Perú, sábado 10 de octubre: último sismo, magnitud y epicentro según el IGP

LEER MÁS

Accidente en Vía Evitamiento deja un fallecido y genera restricción de carriles a la altura del puente Huascarán

LEER MÁS