LaRepublica.pe no se responsabiliza por los contenidos publicados

Elexiones


La democracia también es vigilancia Comentarios desactivados

Publicado el junio 04, 2011 por epatriau

Una campaña larguísima termina mañana con la segunda vuelta presidencial. La disyuntiva que tenemos al frente no es la mejor, la deseable. Eso está claro, pero no existe otra. Uno de los dos en carrera será presidente.

En un post anterior comentaba que en las segunda vueltas lo que suele ocurrir es que los candidatos ganan con mayorías ficticias, prestadas. Ni Keiko Fujimori ni Ollanta Humala obtuvieron la votación suficiente para imponerse en abril pasado.  Hoy recogen los votos de millones de peruanos que no los tuvieron entre sus primeras opciones (me incluyo).

No voy a decir cuál es mejor opción. (La tengo clara. Y ya lo he expresado anteriormente). Eso sí, mi deseo es que, quien resulte triunfador y asuma el privilegio de ser presidente por los próximos años, se comporte dentro de los marcos que impone un Estado de derecho. Nuestra institucionalidad es muy frágil y fácilmente capturable.

En los ojos alertas de los ciudadanos descansa la responsabilidad de no permitir asomos autoritarios. El de mañana debe y tiene que ser un voto vigilante.

Para que la democracia se consolide en el Perú se necesitan varias cosas, entre ellas una ciudadanía despierta. Una ciudadanía dormida, aletargada, es tierra fértil donde los autoritarismos crecen y desarrollan.

Vota sin miedo. Y con los dos ojos bien abiertos.

¡Socorro, el populismo! 1

Publicado el abril 18, 2011 por epatriau

La segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala ha sido graficada desde ciertos sectores como una disyuntiva entre: 1) La continuidad de un modelo económico exitoso y; 2) La irrupción de una “amenaza populista” que va a desandar todo lo avanzado hasta el momento.

Según esta visión, es casi-casi como si estuviésemos eligiendo en vez de un presidente a un ministro de Economía por los próximos cinco años. Los demás alcances de la política quedan completamente de lado.

Primero, lo anterior no es cierto.

Segundo, en realidad –y como ya lo explicó muy bien Carlos Reyna en su última columna en La República– estamos entre dos populismos. Uno más a la izquierda (Humala), otro más a la derecha (Fujimori).

Plantear una bifurcación entre populismo y modelo económico exitoso equivale a hacer una equivalencia entre populismo y una mala práctica económica. El ejemplo por excelencia sería Alan García y su primer gobierno, cuando estuvo a punto de desaparecernos como país.

Esa es una visión demasiado limitada del populismo. Es mejor pensarlo y entenderlo como una categoría esencialmente política.

¿Qué es populismo entonces?

Por lo pronto, es parte constitutiva de la vida latinoamericana. Todos lo han visto, señalado con el dedo y denunciado su existencia.

Es una mala palabra, sinónimo de algo que se percibe negativo. Decir que tal o cual es populista resulta una descalificación directa.

Y es un término vago, lo que redunda en serias dificultades para emplearlo con propiedad.

Algunos entienden al populismo como la reacción a un proceso de cambio social y económico. Otros asumen que es la consecuencia de una crisis institucional.  O que es un estilo de liderazgo, con una estrategia discursiva empleada para legitimar la acción política. Esta última me parece la opción más plausible.

En apretado resumen, estaríamos hablando de un estilo de liderazgo profundamente personalista, que interpela de manera directa y sin mediación institucional a los ciudadanos, al “pueblo”. Piénsese en Alberto Fujimori y su estilo de hacer política, sin partido. Él y las masas. Al frente, el enemigo: los partidos políticos, el Congreso. Porque, al final, el populismo también tiene mucho de fractura social, de campos enfrentados.

Carlos Reyna sostiene acertadamente que Humala encarna, de alguna manera, a esos populismos desarrollistas y nacionalistas que aparecieron en América Latina hace ya 80 años, aunque en versiones bastante más radicales (el propio Víctor Raúl Haya de la Torre es un exponente histórico del populismo latinoamericano). Keiko Fujimori sería, en cambio, una extensión del populismo clientelar de su padre.

¿Es malo tener que decidir entre dos populismos? No es lo óptimo al menos. Uno quisiera votar a candidatos organizados en partidos que planteen una relación institucional y no vertical con los más necesitados y que adhieran firmemente las causas democráticas.

Tampoco es el fin del mundo. El populismo no es una perversión ni una desviación. A pesar de su raíz autoritaria y excluyente, tuvo mucho que ver en la incorporación de las masas en la vida política latinoamericana. En esta parte del mundo el populismo no es lo raro. Es lo usual.

Lo que debe exigírsele a Humala 1

Publicado el abril 12, 2011 por epatriau

Definida la segunda vuelta el escenario no es el más propicio. Ollanta Humala y Keiko Fujimori van a enfrentarse en junio para ver quién es el próximo presidente. Una encrucijada complicada, porque ninguno de los dos ofrece la garantía de un absoluto respeto a las leyes democráticas. Por supuesto, una opción me parece más viable que la otra. Tengo la impresión de que el entorno y los aliados que pueda recolectar Humala en el camino podrían ayudar a detener algún impulso autoritario de su parte (nótese el condicional). Cosa distinta con Fujimori, siempre rodeada de quienes apoyaron el régimen de su padre.

Es solamente una opinión. En todo caso, paso a enumerar qué debería exigírsele a Humala de cara a la segunda vuelta (haré lo mismo con Fujimori en un siguiente posteo).

1. Descarte de cualquier iniciativa para promover la reelección presidencial. En la mayoría de sus declaraciones sobre este tema, asegura no estar a favor de la “reelección indefinida”. Eso deja un margen amplio de maniobra. Humala tiene que convencernos de que si sale elegido, el 28 de julio de 2016 le entregará el poder a su sucesor.

2. Compromiso de respetar la libertad de prensa. Su plan de gobierno –que pueden descargar por internet– peca de peligrosa ambigüedad en ese terreno.

3. Compromiso de tolerar el disenso. Todo régimen democrático necesita de una oposición democrática. Lo otro es autoritarismo o dictadura.

4. Promesa de un manejo estable de la economía. No soy un ortodoxo, pero nadie desea inflaciones abultadas.

5. Compromiso de fortalecer la institucionalidad, con un Congreso y un Poder Judicial independientes.

Este es un menú mínimo. Muchos dirán –con razón– que las promesas no garantizan nada. De acuerdo. Aunque, las promesas ganan credibilidad cuando el candidato se rodea de gente de capacidad y solvencia. El esfuerzo de apertura y convocatoria que pueda hacer Humala en estos días resultará crucial.

Finalmente, a Humala no lo ha votado más del tercio de la población peruana para mantener el estatus quo. Es claro el mensaje de un cambio de rumbo. Si Humala gana, deberá honrar el mandato de sus electores. Esto a propósito de quienes creen que la “moderación” equivale a mantener las cosas como hasta ahora. Pues no. Para eso ya tuvimos a Alan García.

¿A la izquierda o a la derecha? Comentarios desactivados

Publicado el abril 03, 2011 por epatriau

¿Son todavía “izquierda” y “derecha” enfoques vigentes para analizar a la competencia política? Una reciente encuesta de la PUCP (1) señala, por ejemplo, que el 49% de los encuestados –principalmente en el interior rural– no conoce esos términos.

Aún así, me parece que hablar de “izquierdas” y “derechas” mantiene su utilidad como criterio de orientación ideológica. Es decir, ¿qué tanto se parecen entre sí los candidatos? ¿O los partidos? La misma encuesta de la PUCP le pide a quienes sí han escuchado hablar de “izquierda” y “derecha” que ubiquen en una escala que va de 0 (izquierda) a 10 (derecha) a Ollanta Humala, Alejandro Toledo, Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kuczynski y Luis Castañeda.

Hacia lo que vendría a ser el centro-derecha y derecha destacan nítidamente Toledo, Fujimori, Kuczynski y Castañeda, mientras que hacia la izquierda y la centro-izquierda solamente Humala. Nadie se adueña del centro. Esto da una idea de la polarización de la campaña.

¿Pero de qué demonios hablamos cuando nos referimos a “izquierda” y “derecha”? ¿Economía? ¿Derechos sociales? No faltan esfuerzos por intentar definir qué dimensiones son las que, actualmente, diferencian a las “izquierdas” y “derechas” latinoamericanas. Estudios han señalado algunos ejes importantes (2) como el nivel de intervención estatal, los valores (posición respecto al divorcio, el grado de religiosidad), la imagen que se tiene sobre los Estados Unidos, la posición frente a las Fuerzas Armadas o la valoración, positiva o negativa, que se hace de los partidos políticos y las elecciones.

Si quiere una opción rápida y divertida para conocer hacia qué lado del espectro se ubica usted y qué candidato se acerca más a sus preferencias, visite la página de Perú Escoge (http://peruescoge.org) y responda a las preguntas. Advertencia: puede sorprenderse –y alarmarse- con el resultado.

———————–

(1)http://iop.pucp.edu.pe/images/documentos/2011 Segunda vuelta presidencial – Percepción de los candidatos – Marzo – Nacional.pdf

(2)http://www.politicaygobierno.cide.edu/num_anteriores/Vol_XIV_N2_2007/02_Manuel_Alcantara.pdf

¿Y por qué no una sola vuelta? 3

Publicado el marzo 21, 2011 por epatriau

Conocidas las recientes encuestas lo único certero en medio de la incertidumbre es que habrá segunda vuelta pues nadie podrá superar la valla del 50% en un primer intento. El último que lo consiguió fue Alberto Fujimori en las elecciones de 1995, cuando derrotó a Javier Pérez de Cuéllar. En el 2000, fraude de por medio, quiso repetir el plato (aunque sin éxito). En el 2001 Toledo ganó a Alan García. Y en el 2006 García le ganó a Ollanta Humala.

La segunda vuelta es una tradición francesa.  Acá se utiliza con la idea de que los nuevos gobernantes, mientras más votación consigan, más legitimidad obtendrán. Es verdad que al restringirse la competencia a dos contendores, estos ven sus votaciones incrementadas. Pero son votos “prestados”. La aprobación de Toledo bajó considerablemente en los primeros meses de gobierno, mientras que García capitalizó el respaldo de sectores temerosos de Humala. La legitimidad te la proporciona un proceso electoral limpio y democrático, no cifras infladas que se desinflan a la primera.

Además, en Francia la segunda vuelta -o el ballotage- se realiza a las dos semanas de la primera vuelta. En el Perú, la distancia entre una y otra es ¡de casi dos meses! Se diría que son dos elecciones distintas. Y muy agotadoras, por cierto.

No tendría nada de malo que en el Perú se instaurara una única vuelta. Nos ahorraríamos dinero y tiempo. Y andaríamos menos saturados con la fantástica política nacional.

MNI: “No esperamos ocupar ningún cargo si gana Susana Villarán” Comentarios desactivados

Publicado el octubre 14, 2010 por epatriau

Hace semanas le envié a Yomar Meléndez, vicepresidente del Movimiento Nueva Izquierda, algunas preguntas a raíz del apoyo de su partido a Susana Villarán, la virtual alcaldesa limeña. Recién me ha mandado sus respuestas y, aunque la campaña ya acabó, me parece pertinente leer su posición. Echa por tierra varios de los sambenitos puestos sobre el MNI. A continuación copio textualmente -sin editar- las respuestas de Meléndez:

1. ¿De qué naturaleza es la relación que tienen con Fuerza Social? Quiero decir, ¿solamente se restringe a la ayuda electoral?

Los candidatos MNI van como invitados en la lista metropolitana y listas distritales de FS. Es un vínculo restringido a la competencia del 3 de octubre.

2. ¿Esperan ocupar algunos cargos si Susana Villarán gana la alcaldía?

No esperamos ocupar ningún cargo si SV gana la alcaldía.

3. ¿Por qué crees que el MNI (y Patria Roja) mantienen una imagen negativa?

La imagen negativa MNI obedece a la campaña que identifica a la izquierda con el terrorismo; además, creo que desde nuestro lado no hemos hecho lo suficiente para mejorar esa imagen. Es necesario que reafirmemos nuestro compromiso con la defensa del estado de derecho, la independencia de poderes, la libertad de expresión, etc.

4. Ustedes dicen que el MNI pretende ser una izquierda moderna: ¿a qué te refieres exactamente?

Moderna pues nos identificamos con planteamientos de enorme vigencia en la actualidad: la defensa del medio ambiente, la inclusión de la comunidad LGTB, el apoyo a los emprendedores, las decisiones un militante un voto, etc.

5. Si es una izquierda moderna, ¿por qué todavía rescatan la imagen de personajes como Castro? ¿O por qué defienden a Hugo Chávez?

Nuestra identificación no es con Chavez o Fidel. Nuestra primera identificacion es con Mariategui, fundador del socialismo peruano. Sin embargo, reconocemos en Fidel la capacidad para dirigir un país con excelentes indicadores sociales, reconocidos incluso por organismos internacionales; valoramos en Chavez su disposición a someterse a la opinion de la poblacion en reiterados procesos electorales y su esfuerzo por redistribuir una riqueza que antes no llegaba a los sectores más pobres. Esto no significa dejar de expresar nuestras discrepancias con la falta de apertura en Cuba y las denuncias de corrupción en Venezuela. Ahora bien, podría decirte con afán explicativo que me llama más la atención el estilo brasileño con Lula a la cabeza y el Partido Comunista del Brasil formando parte de la alianza gobernante.

6. Finalmente, ¿cuál es la posición del MNI frente a la democracia representativa?
Para nosotros la democracia representativa es importante y hemos luchado por conquistarla a lo largo de nuestra historia, incluyendo los noventas cuando tuvimos la suerte de conocernos. Sin embargo, requerimos profundizar la democracia otorgándole un componente participativo directo, incorporándole revocatorias, referéndum, mayor fiscalización, y control ciudadano. De esta forma nos acercamos al ideal democrático y evitamos corrupción.

Ella baila sola Comentarios desactivados

Publicado el octubre 06, 2010 por epatriau

La imagen de Lourdes Flores celebrando al ritmo -es un decir- de Tongo, mientras la señora Magdalena Chu -¿dónde se había metido?- reafirmaba su segundo lugar detrás de Susana Villarán solamente se explica como la reacción propia del que, sabe y siente, casi todo está consumado pero es mejor poner cara bonita y levantar el dedo pulgar.

Darle la vuelta al asunto a partir del conteo de las actas impugnadas y observadas está francamente difícil. Pero Lourdes se aferra a lo matemáticamente posible, mantiene vivo un leve fuego de esperanza y parece decirnos que la buena performance del PPC en general es ya un motivo de alegría.

Sí pero no.

Sí porque, seguramente, ella ha fungido de locomotora de varias candidaturas exitosas. Mujer de partido, celebra la vigencia del PPC de toda su vida.

No porque el premio mayor destinado a su reinvención política, a su renacimiento electoral, se le escapa. Y ya sumamos (sumaríamos) tres tropiezos al hilo.

Lourdes baila sola porque necesita demostrar, como sea, que no le afecta este cuasi seguro portazo de realidad, aunque en sus palabras que desean parecer animosas se vislumbre resignación.

Un político lo es en las victorias y en las derrotas. Lourdes sabe de esto último como nadie.

Conclusiones de campaña 3

Publicado el septiembre 29, 2010 por epatriau

1. Tanto Lourdes Flores como Susana Villarán son opciones decentes para Lima. Una más derecha, la otra más izquierda, una con Cataño, la otra con Patria Roja, una con los medios de prensa más tradicionales, la otra con Jaime Bayly (y con el Twitter), una con “poto-audios”, la otra con “perra-audios” (o lo que sea que haya dicho) y etcéteras. Ya. Pero cualquiera de las dos posee méritos suficientes. Me animo a pensar que sus respectivas gestiones no variarían mucho.

2. Hemos tenido el mejor debate de los últimos tiempos (al menos el más entretenido). El de Alejandro Toledo con Alan García pasó inadvertido. El de Ollanta Humala con García repitiendo plato resultó soporífero. El de Alberto Andrade con Luis Castañeda, en Manchay, quizás tuvo más ají. En todo caso, Lourdes Flores nos regaló una de sus mejores performances. Incisiva, jodida, atacando el plan de gobierno del rival (más una dosis de prescindible macartismo). Que le sirva es otra cosa. Veremos. Y Susana Villarán en lo suyo. Refugiada en su rollo de tía zen. Devolver unas cuantas pullas no le hubiese restado nada, creo.

3. Parte del periodismo nacional cumplió un papel realmente penoso. Para las elecciones presidenciales mejor tápense las narices.

4. Caperucita, un poto, el increíble Hulk, Huevoduro, el helicóptero y El Suche. Tales son las imágenes célebres de una campaña ya en muere.

5. Nadie le ha parado bola al referéndum del FONAVI. Y yo todavía no sé si le voy al sí o al no.

Propaganda y votos (el caso Lourdes) 2

Publicado el septiembre 21, 2010 por epatriau

El rumor dice que se viene un spot negativo contra Susana Villarán, en un intento desesperado para bajarle la llanta. A esperar. Mientras tanto, ya se pueden ver en el aire dos anuncios de Lourdes Flores enfocados hacia el transporte y la seguridad (verlos en http://www.youtube.com/watch?v=dszxXeUwKoY y en http://www.youtube.com/watch?v=0pdXCB99ay4).

La televisión es el principal vehículo de campaña electoral y respecto a sus efectos en el voto hay mucho escrito. Lo aconsejable es no sobreestimar su capacidad de influencia. De hecho, una tendencia negativa en encuestas no se soluciona -necesariamente- con una tanda de avisos. ¿Ejemplo? La misma Lourdes, en su campaña presidencial del 2006 (1).

En ese entonces, la pauta televisiva de Unidad Nacional -en Lima- alcanzó 839 emisiones de spots, entre febrero y el 7 de abril (último día habil de campaña). Fue el partido que más anuncios lanzó -por encima del APRA y de UPP- y ni siquiera logró llegar a la segunda vuelta. Todavía más: entre el 1 de abril y el 7 de abril, UN registró 341 emisiones, un promedio de casi 49 por día. Y ni así se pudo detener la hemorragia de votos que sufría la candidatura de Lourdes.

La moraleja es sencilla. Si ni lo hiciste bien cuando debiste, es difícil que la televisión te salve. Puede repetirse la historia.

(1) Utilizo datos consignados en mi tesis de maestría para la PUCP. Para los interesados en estos temas, un artículo sobre la base de aquella se publicó en un libro editado en la misma PUCP y coordinado por Aldo Panfichi (“La Ciencia Política en el Perú de Hoy”).

Periodismo detritus 5

Publicado el septiembre 16, 2010 por epatriau

Lo peor de esta campaña electoral, el golpe artero, no proviene de los candidatos en disputa sino de periodistas.  Ayer Jaime Bayly dio un paso más en su campaña de demolición sistemática contra Lourdes Flores. Bayly ha hecho de su programa una gigantesca catapulta desde la que arroja su ponzoña a discreción.

Un periodista debe preguntarse, antes de difundir un diálogo privado, si este resulta de interés público. La excusa de Bayly parece inobjetable: “Es de interés público saber que a la candidata Lourdes Flores le importa un comino la alcaldía de Lima”. Pero aquella infortunada frase fue dicha en un momento de enorme molestia (justificada o no) y en privado. Yo, en privado, y en estado de rabia, he maldecido hasta los quintos infiernos. Todos lo hemos hecho. Este audio infame no era de interés público, en absoluto. Una cosa es lo que yo expulso en confianza en un momento de tensión, de incertidumbre, y otra mi comportamiento público. Bayly, el supuesto gran liberal, se ha comportado como el peor de los inquisidores.

Supongo que Lourdes pedirá disculpas públicas por sus expresiones. Está bien que lo haga y siga en carrera. Y también debería retirar de una vez por todas a Barrón de su entorno.  Esa idea suya de conversar con Alfredo Torres de Apoyo para ver si lo presionan y logran modificar las cifras de las encuestas lo pinta de cuerpo entero y a colores.

ACTUALIZACIÓN

Debo ser justo también en decir que hay un punto que Lourdes Flores debería aclarar: ¿cómo así pensaba que se pueden manipular encuestas a gusto? Es decir, ante el ofrecimiento de Barrón la candidata parece mostrarse de acuerdo. Es verdad que Alfredo Torres de APOYO ha señalado que nadie se le acercó a pedir que las cifras se modifiquen, sin embargo la duda ya se encuentra instalada. Este tema pasó a un segundo plano por la decisión errada de difundir el resto de un diálogo privado que no venía a cuento.



↑ Top