La construcción de carreteras siempre estuvo asociado en el Perú a la destrucción del patrimonio cultural y natural. Pero en Casma sucede todo lo contrario.,Al rescate de Manchán [VIDEO],Al rescate de Manchán [VIDEO],Al rescate de Manchán [VIDEO],Hace más de medio siglo, la Panamericana Norte partió en dos los imponentes restos arqueológicos de Manchán, una enorme ciudad que permanece oculta bajo la arena en los límites con la campiña casmeña y que en algún momento fue la “capital provincial” del Estado Chimú. La reciente decisión de ampliar la Panamericana Norte a dos carriles también amenazaba destruir los vestigios de Manchán. Para “liberar terrenos” la empresa responsable, Autopista del Norte (del Grupo OHL) contrató los servicios de Qetzal SAC. “El rescate parcial de Manchán marcará un hito en la arqueología peruana”, sostiene Nover Horna Gálvez, gerente general de Qetzal SAC. El trabajo de excavación y recuperación se realizó en paralelo a la autopista y a lo largo de varios kilómetros. Muchas zonas habían sido utilizadas como vertedero y, antes de las excavaciones, tuvimos que remover 6 mil metros cúbicos de basura, equivalente a un millar de camiones. En las tareas participaron más de centenar de trabajadores y 30 profesionales, entre biólogos, ingenieros, topógrafos, conservadores, arquitectos y arqueólogos. Los resultantes fueron más que sorprendentes. A los vestigios propiamente Chimú (siglos X al XIV de nuestra Era) como finos textiles, cántaros de chicha, canales de regadío y huelas de caminos; se sumaron huacos y restos mucho más antiguos pertenecientes a la denominada cultura Casma. Pero también se hallaron reveladores vestigios de la presencia inca, como la enigmática “yupana”: un sistema de contabilidad relacionado con los quipucamayoc y que por su tamaño demuestra la enorme producción e intercambio comercial agrícola en Manchán. Los sorprendentes hallazgos en Manchán merecieron además una fina publicación de 4 tomos titulada "MANCHÁN, Rescate Arqueológico Parcial", editado por Autopista del Norte, Quetzal SAC y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Se trata de una obra de lectura obligada que, además, resulta pionera en las tareas de construcción de obras viales en el Perú. Los tomos han sido divididos en excavaciones, análisis, cambios-continuidad y un fino catálogo. Las piezas halladas en Manchán son analizadas ahora en el Museo de Sitio del vecino Sechín y promete enriquecer el circuito turístico de Casma. Además, del palacio de Sechín, se pueden visitar el “Castillo” de Chankillo y el vecino reloj o calendario solar, de trece torres, que marca los solsticios y equinoccios desde hace más de dos mil años.