Traición en ciernes

Diputados de Juntos por el Perú amenazan con irse a Renovación Popular y el fujimorismo, yendo en contra del respaldo ciudadano recibido.

El tránsfuga es un personaje que la política peruana conoce de memoria. Este diario lo documentó el primer día del Congreso bicameral, cuando alguien del bloque opositor traicionó el acuerdo de mostrar su voto en la elección de la Mesa Directiva del Senado. Mes y medio después, el mismo personaje reaparece, pero esta vez con nombre, bancada identificada y un impacto potencial mucho más grave para el equilibrio de fuerzas en la Cámara de Diputados.

Fuentes de este diario señalaron que hasta cuatro diputados de Juntos por el Perú tienen decidido su pase a Fuerza Popular y otros dos negocian su incorporación a Renovación Popular. El contexto interno que lo explica tiene nombre: el vocero Ernesto Zunini, a quien el diputado Marlon Aguirre acusó de mantener actitudes matonescas dentro de la bancada y de autodesignarse en cargos sin someterlo a votación de sus colegas.

A pesar de que Zunini ha desmentido las acusaciones, el pronunciamiento del Comité Regional de Junín pidiendo acciones disciplinarias contra Aguirre por sus críticas públicas revela que el conflicto interno es real y que el oficialismo está aprovechando esas diferencias.

Las consecuencias aritméticas son concretas. Juntos por el Perú tiene 32 diputados. El Consenso por la Democracia, bloque de oposición que agrupa al Buen Gobierno, Ahora Nación, JP y Obras, suma 74 de 130 escaños. Si seis legisladores abandonan el bloque, la oposición baja a 68 y el fujimorismo sube de 56 a 62, acercándose a los 66 que necesitan para mayoría absoluta.

Sin embargo, hay algo más específico: JP preside actualmente la Comisión de Constitución de Diputados, por donde debe pasar el pedido de facultades delegadas del gobierno. Debilitar a JP desde adentro es debilitar el principal freno institucional que el Ejecutivo tiene en este momento.

Los ciudadanos que votaron por Juntos por el Perú lo hicieron, entre tanto, con una expectativa de que sean una opción contraria a lo que representa para muchos peruanos el retorno del fujimorismo al Ejecutivo. Al perder las elecciones presidenciales por los votos del extranjero, lo mínimo es que actuasen como elementos favorables al equilibrio de poderes frente a Fuerza Popular.

Lo concreto es que un diputado que migra al partido del gobierno, cualquiera que sea su opción política, traiciona ese mandato como quien oculta su voto en una sesión plenaria. En este caso en específico, las bancadas del Consenso por la Democracia deberían tener la responsabilidad de resolver sus conflictos internos con la misma democracia que exigen al resto. Y los diputados que evalúan cruzar de vereda deben saber que sus votantes los están mirando.