Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...
Corre una versión según la cual el embajador de los EEUU en Lima habría pedido a las cuatro universidades peruanas que alojan sendos Institutos Confucio clausurarlos, si desean seguir recibiendo ayuda de los EEUU (¿La reciben hoy?). Los directivos de esos centros de enseñanza estarían a punto de emitir un comunicado conjunto contra el inopinado pedido.
Paralela a esa versión hay otra, según la cual EEUU estaría evaluando aplicar aranceles de 12,5% a las exportaciones de Perú, Chile y otros países que importen productos elaborados con trabajos forzosos. Vemos, entonces, que podríamos estar avanzando hacia el epicentro de la sinofobia del gobierno de los EEUU.
En el caso de Perú, la discordia es por el megapuerto de Chancay, considerado un peligro por los militares estadounidenses. En el caso de Chile, se trata de un rechazo por los cables submarinos de alta tecnología que nuestro vecino viene tendiendo por el océano Pacífico. Más los trabajos forzosos, claro.
¿A dónde puede llegar todo esto? Lo de Chancay se calmó un poco con compras militares de Lima a Washington, en la forma de aviones F-16 y de elementos para una modernización de la base militar del Callao. También se habla de una instalación aeroespacial al norte de Lima, es decir, en Chancay, y de la concesión de algunos puertos del sur.
Volviendo a los Institutos Confucio, estos son centros de estudios de la cultura china, cuyo funcionamiento Beijing financia por todo el mundo con el propósito de divulgar su cultura. Hay cientos de ellos, y no hemos escuchado sobre otros pedidos diplomáticos de clausura. Ningún país desarrollado tiene menos de diez, y muchos tienen veinte.
Hay en el Perú centros similares, privados o gubernamentales, de los principales países del mundo, pero en ningún caso se ha hablado sobre una posible clausura. El asunto parece una iniciativa del embajador estadounidense buscando ganar puntos en Washington (Pentágono o Departamento de Estado) a expensas de Torre Tagle.
Vemos, pues, que el próximo canciller no ha sido nombrado, pero ya podría estar metido en problemas con China hasta el pescuezo. ¿Las versiones que comentamos buscan influir en ese nombramiento? Lo más probable es que el Perú busque mantenerse en una posición intermedia entre las dos potencias en pugna, como se ha hecho hasta ahora.
Más fácil sería pedir un cambio de embajador estadounidense que inclinar nuestra política exterior hacia Donald Trump.

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).