Harold Forsyth: ¿Qué pasó con María Corina Machado?
La valiente mujer decide pasar a la clandestinidad y quedarse en Venezuela mientras que Edmundo González Urrutia se refugia en la Embajada de España y negocia su salvoconducto con la dictadura para viajar a Madrid.

María Corina Machado es, sin duda, una excelente mujer. Tuve oportunidad de comprobarlo hace menos de dos años cuando le hice una entrevista para un canal de televisión, junto con el entonces secretario general de la OEA, Luis Almagro.
Su claridad de conceptos, verdadero encanto y coraje a toda prueba la convirtieron en la mujer mas importante de América Latina. No me cabía duda de que, tarde o temprano, iba a gobernar ese bello país que es Venezuela. Hasta que el inefable Nicolás Maduro se interpuso en su camino e impidió su postulación a la presidencia valiéndose de artimañas legales llenas de perfidia. Allí Machado comete su primer error, que es designar a un diplomático retirado, Edmundo González Urrutia, para remplazarla en la postulación. A pesar de sus obvias limitaciones, este personaje fue el legítimo ganador por la onda expansiva de la candidata frustrada ante lo cual, como era de esperarse, la dictadura proclamó a Maduro como el vencedor.
Pero la valiente mujer decide pasar a la clandestinidad y quedarse en Venezuela mientras que Edmundo González Urrutia se refugia en la Embajada de España y negocia su salvoconducto con la dictadura para viajar a Madrid en el avión que le envía el gobierno español. Y a partir de entonces se dedica a cosechar aplausos en todo el mundo, sin méritos y sin sacrificios.
Lo demás es historia conocida. Hace pocas semanas otorgaron el premio Nobel de la Paz a la valiente venezolana y, pocos días después, Maduro es extraído de Venezuela por un comando especializado de Estados Unidos. Pero lo curioso es que las autoridades venezolanas continúan en el gobierno en una suerte de chavismo sin Chávez y el presidente Trump se ha expresado en grandes términos a la presidenta Deysi Rodríguez mientras que acaba de elogiar, en Davos, a las autoridades del régimen del país hermano.
María Corina Machado ha cultivado en exceso la aprobación de Trump con el costo que cabe imaginar. Ahora solo el tiempo dirá si en la bella Caracas, la “sucursal del cielo”, tan notable mujer podrá obtener el lugar que tanto espera.




