Guatemala en peligro
Nuevamente se ponen en riesgo los resultados electorales que tuvieron un legítimo ganador.

Bernardo Arévalo, el presidente electo de Guatemala, ha llamado “golpe de Estado” a la decisión de la Fiscalía de la Nación de recoger el material electoral para fines que aún no quedan claros. La medida fue adoptada por Consuelo Porras, a quien se le señala como la cabeza del golpismo que quiere derrocar a la autoridad que contó con la mayoría de los votos en los recientes comicios.
La fiscal general ha sido sindicada como autora de graves infracciones, persecuciones y favorecimientos al poder político y económico. Incluso forma parte de la lista de autoridades corruptas y antidemocráticas que no pueden ingresar a Estados Unidos.
En este incidente del último sábado, en el que incluso hubo resistencia de funcionarios y magistrados que se negaban a entregar la documentación que registra el voto popular, se ha ido contra la norma legal que establece que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) es el encargado de mantener en sus archivos este material.
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Han sido numerosas las acciones promovidas por su fiscalía para suspender al Movimiento Semilla, que llevó al presidente Arévalo a la victoria electoral. Ha tratado de ilegalizarlo, como ya había hecho con otros postulantes a la presidencia, pero ha sido el apoyo popular, en especial de los jóvenes, el que ha permitido la victoria.
En Guatemala ha ganado el discurso anticorrupción, alejado de los grupos de poder, de las élites conservadoras y de los partidos políticos tradicionales. Se trata de un triunfo histórico en un proceso limpio, tal como confirmaron los veedores internacionales que observaron los comicios.
El presidente Bernardo Arévalo ha llamado al pueblo guatemalteco a permanecer alerta y a “no rendirse frente a los corruptos que no cesan en su intento de no soltar el poder”. En esa línea, el portavoz del Departamento de Estado norteamericano ha señalado estar gravemente preocupado por los continuos esfuerzos por socavar la transición pacífica del poder en Guatemala al presidente electo Arévalo.
En los últimos días, la población nuevamente se ha volcado a las calles pidiendo la destitución de la fiscal general Consuelo Porras por sus reiteradas muestras de sesgo político. Al grito de “adiós, Consuelo”, la ciudadanía se expresa y defiende el voto popular. Bernardo Arévalo y su vicepresidenta, Karin Herrera, asumirán el poder el próximo 14 de enero.















