Marcianos abstenerse
"Ottawa y Washington han dicho que los objetos derribados no contenían extraterrestres. Lo cual es un extraño comentario, que pondrá en marcha una nueva teoría conspirativa".

Los objetos voladores no identificados, OVNI, han aterrizado, pero no en un sentido literal. El derribo del globo aerostático chino sobre cielos de los EE. UU. la semana pasada cambió la ubicación de la sigla UFO (OVNI en inglés), al sacarla de la ciencia ficción, y colocarla en las preocupaciones por la seguridad nacional.
En efecto ha aparecido una serie de objetos que no son extraterrestres, pero sí voladores y con problemas para la identificación. En otras palabras, hay nuevas cosas extrañas moviéndose en las alturas, sin marcianos a bordo, pero con tecnologías fuera de lo común. Las potencias están preocupadas, y despachando a sus aviones a investigar.
Así, el OVNI va camino de convertirse en sinónimo de espionaje. Con el satélite volando demasiado alto y el dron moviéndose demasiado bajo, una nueva hornada de máquinas para fisgonear se desplaza en la altura intermedia. Lo cual es también una forma de llevar la guerra al espacio exterior, o por lo menos casi exterior.
En la quincena que termina Canadá y EE. UU. derribaron dos pequeños Ovnis cilíndricos, uno sobre Carolina del Norte y otro sobre Yukón. Ambos objetos se desplazaban a unos 13 km de altura, y el argumento para atacarlos fue que eran un peligro para el tráfico aéreo. Ahora se trata de recuperar los restos para entender qué ha sucedido.
En todo sentido globos y cilindros son una mala noticia, en cuanto son motivos para nuevas fricciones armadas, y para una todavía mayor militarización de los espacios aéreos. En otros tiempos la ONU se reunía para normar el asunto; en estos tiempos no se sabe bien si eso va a funcionar. Pues los vuelos que comentamos son secretos por definición.
Mientras tanto los cazadores del clásico OVNI extraterrestre están de plácemes, pues los avistamientos se han disparado. Con los gobiernos tomando la cosa más en serio, algunos científicos han parado la oreja. Pero sigue no habiendo pruebas convincentes sobre alguna forma de vida en el cosmos, o que ella quiera visitarnos.
PUEDES VER: Nueva tensión internacional: cronología de ‘globos espía’ y ‘objetos voladores no identificados’

Ottawa y Washington han dicho que los objetos derribados no contenían extraterrestres. Lo cual es un extraño comentario, que pondrá en marcha una nueva teoría conspirativa. Por lo pronto cabe preguntarse quiénes son los terrestres que lanzaron los objetos.






