Hernán Chaparro

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La otra orilla
Profesor e investigador de la Universidad de Lima.

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El JNE y las encuestas electorales hoy

”Por eso las encuestas a través de celulares son una buena alternativa. Su penetración a nivel nacional está alrededor del 84%”.

Por: Hernán Chaparro (*)

¿Qué es lo más importante en una encuesta, en general, y más aún en una encuesta de intención de voto? El diseño y ejecución del muestreo, esto es, de dónde y cómo elegimos a las personas a ser encuestadas. Hay otros aspectos a tomar en cuenta (la elección y redacción de la pregunta, la calidad del trabajo de campo, etc.), pero si el muestreo no es adecuado, estamos desinformando a la ciudadanía, que es la principal función de una encuesta de este tipo.

Ya estamos oficialmente en período electoral y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) debería precisar su opinión con relación a la difusión de encuestas de intención de voto. En la actualidad rige una resolución del 2017 (N° 0462-2017 JNE). En ella no se alude a las encuestas hechas a través de paneles online o medios sociales (Facebook, Twitter, etc.). Las telefónicas se mencionan solo en el artículo 29, dedicado a los “sondeos de opinión” que, según la interpretación del Jurado, son aquellos que “carecen de sustento científico”. Siempre estuvo implícito que solo las realizadas cara a cara eran válidas para efectos electorales. Si se mira cómo se hacen en otros países, se podrá ver que Perú era uno de los pocos donde todavía se hacía a través de un encuestador que tocaba la puerta del hogar. La práctica regular ha sido el uso de paneles online y encuestas telefónicas. En estos casos, los países cuentan con bases que permiten un diseño muestral adecuado. En muchos de ellos los paneles online tienen años, cuentan con una buena distribución y, con algunas limitaciones, permiten resultados representativos. Las telefónicas, inicialmente hecha a hogares, han migrado a los celulares. En ningún lado las encuestas hechas a través de medios sociales son tomadas en serio porque implican un proceso de tratamiento estadístico posterior (la ponderación) que altera en demasía los resultados.

En nuestro caso, si bien es cierto que los panelistas digitales podrían responder el correo a través de su celular, esto todavía no ocurre con frecuencia, los smartphones han crecido, pero todavía no lo suficiente y los paneles online existentes no tienen una buena cobertura de las regiones fuera de Lima, tampoco de los niveles socioeconómicos bajos y menos aún del área rural. De acuerdo con la Asociación Peruana de Empresas de Inteligencia de Mercados (APEIM), el nivel socioeconómico E en Perú es el 34% de la población, y no están bien representados en los paneles online. Por eso las encuestas a través de celulares son una buena alternativa. Su penetración a nivel nacional está alrededor del 84% (muy por encima del 65% de los medios sociales) y hay toda una literatura internacional que muestra cómo un buen marco muestral de celulares permite una selección al azar de calidad. Localmente se cuenta con la información para diseñarlo. Su uso en el país permite una representatividad provincial del 94%, mejor al de las encuestas cara a cara. Con los celulares se llega a lugares que antes no se cubrían. Tienen limitaciones (como el tiempo de aplicación) pero el INEI ya viene usándolas, por lo que el JNE podría conversar con ellos para tener una opinión técnica, desde el Estado, sobre sus bondades.

(*) Profesor/investigador de la Universidad de Lima. Miembro del comité consultivo del área de estudios de opinión del IEP.