Cargando...
Opinión

¿Civismo comprometido o “elegante” arrogancia? , por Eliana Carlín

Iniciativas disfrazadas de iluminadoras promueven unpaternalismo despectivo en elecciones, e ignoran la diversidad del electorado peruano. La arrogancia de "enseñar a votar" subestima la inteligencia del pueblo.

eli caalrin
Eliana Carlín 20-03

En medio de campañas que se disfrazan de iluminadoras, brotan iniciativas con supuestas buenas intenciones que terminan siendo puro paternalismo despectivo. No hablo de movimientos obvios como #PorEstosNo, que son honestos en su rechazo. Hablo de esa arrogancia elegante de enseñar cómo votar por lo que supuestamente es lo correcto, como si los electores fueran menores de edad que necesitan que alguien más listo les marque el camino. En ciencia política esto tiene nombre: paternalismo. Es la creencia de que una élite sabe mejor que el pueblo qué le conviene, negándole su agencia y tratándolo como un niño al que hay que guiar porque solo no puede.

Porque lo que es “bueno” para mí, desde mi burbuja urbana, no es lo mismo que para una compatriota que levanta a sus hijos en las alturas de Puno o en las riberas de Loreto. Nuestro país es un mosaico brutal de realidades distintas, y esa diversidad no es un defecto: es el alma misma de la democracia pluralista. Como enseñan los clásicos desde Tocqueville hasta Robert Dahl, la democracia no funciona homogenizando preferencias, sino reconociendo que cada grupo tiene intereses legítimos forjados por su propia historia de abandono o privilegio. Pretender que todos debemos elegir igual es negar la soberanía popular.

¿Podemos pedirle a quienes el sistema les ha fallado con saña que voten por el establishment que los sigue dejando atrás? Claramente, no. Sería insultar su inteligencia y su memoria. En este contexto cobra fuerza la candidatura de Juntos por el Perú con Roberto Sánchez al frente. El sombrero chotano como bandera y el respaldo concreto de Pedro Castillo le han dado un 11% de intención de voto en la zona rural, la más alta de todos los candidatos.

Según el IEP, el 83% de sus votantes no cambiarían su decisión: un voto duro castillista, consolidado, fiel y terco. Es la respuesta racional de quienes han convertido el rechazo en identidad.

Y aquí viene lo que nadie quiere decir en voz alta: intentar “corregir” o domesticar ese voto no es civismo, es autoritarismo con disfraz de superioridad moral. La democracia no se enseña desde púlpitos elitistas; se vive, se respeta y se defiende.

Lo más visto

Los partidos no están mostrando transparencia

LEER MÁS

Un gobierno fantasma en una campaña clandestina, por Rosa María Palacios

LEER MÁS

Hay jarana fiscal en el Congreso, por Mirko Lauer

LEER MÁS

Las preferencias electorales empiezan a moverse

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

Elecciones 2026 en Perú: por qué el próximo presidente no será un outsider, por Rudecindo Vega

¿Cuántos elefantes más?, por Mónica Muñoz-Nájar

Yo voto por #Elquemáslosjoda, por Maritza Espinoza

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Jorge Nieto Montesinos: ¿quién es el candidato presidencial del partido del Buen Gobierno que sube en las encuestas?

Elecciones 2026: JEE deja sin efecto plancha presidencial del PTE tras fallecimiento de Napoleón Becerra

Keiko Fujimori vs. López Aliaga, Carlos Álvarez vs. López Chau y más: los mejores cruces del debate presidencial 2026

Deportes

Real Madrid vs Atlético de Madrid: ¿cómo ver el partido de hoy por el derbi de LaLiga de España?

Partidos de la Liga Peruana de Vóley HOY: juegos de vuelta por los cuartos de final

Barcelona venció al Rayo Vallecano por la fecha 29 de LaLiga y sigue firme como líder