
Progresivamente, o progresistamente si se quiere, el andamiaje que venía montando Donald Trump para instalar la doctrina ‘Donroe’ (Donald+Monroe, el presidente que proclamó ‘América para los americanos’ en 1823) en el mundo comienza a tambalearse. No se va a caer, pero hasta J.D. Vance, la Sra. Melania y el Partido Republicano deben estar registrando el sismo.
El sacudón más fuerte ha sido el triunfo de Lula en Brasil. Probablemente no estaba en el libreto, acaso porque Flavio Bolsonaro convenció al mandatario de que le daría el campeonato sudamericano, al hacer que su país ingresara al Escudo de las Américas. Ahora, resulta que el candidato fallido ha huido a tierras norteamericanas sorprendiendo incluso a sus hinchas.
El sólo hecho de que Abelardo de la Espriella, Daniel Noboa y Santiago Peña -tres escuderos categóricos de Trump en la región- hayan saludado la victoria del ex obrero metalúrgico debe haber provocado desasosiego en Washington. Tal vez no se contaba con eso, de pronto se pensaba que todos iban a compartir el silencio avergonzado de Javier Milei frente al hecho.
En Israel, Benjamín Netanyahu, el alter ego de Trump, ha ganado las elecciones, pero no ha sacado una votación que le permita formar, otra vez, un gobierno tan extremista como el que ahora conduce. No contaba con la astucia de los partidos árabes, que ahora son el fiel de la balanza en la Knesset, el parlamento, mal que le pese a las derechas de toda estirpe.
En otra esquina del mundo, el presidente serbio Alexander Vucic, otro aliado y devoto de la actual Casa Blanca (y también de Vladimir Putin), ha sido desbancado del poder gracias a un corajudo movimiento estudiantil que le puso tarjeta roja. Digamos que ni en los Balcanes, ni en Oriente Medio, ni en América Latina hay buenas noticias para la cadena FOX.
Lula será el mayor rompeolas contra la marea de extrema de derecha que golpe al planeta. Pero otro momento crucial seránlas elecciones parlamentarias del 3 de noviembre en EEUU, en las que los demócratas van con fuerza. Ese día se sabrá si, al fin, sus afanes del presidente por querer controlar el mundo eran más el sueño de una noche de Mar-a-Lago que una realidad.

El andamiaje de la doctrina ‘Donroe’ de Donald Trump enfrenta desafíos tras el triunfo de Lula en Brasil, lo que provoca incertidumbre en el Partido Republicano y sus aliados.

Las encuestas previas a la cita electoral favorecen al Partido Popular, mientras VOX se posiciona para obtener una mayor representación.

"En ese tiempo distópico, el gigante sudamericano se convertiría en un león de quinta, incapaz de abrir el juego geopolítico y de hacer que el Sur Global al menos le provoque rasguños al Norte soberbio"

Extrabajadores de IA y líderes políticos, como Donald Trump, también se han pronunciado sobre los riesgos, con un énfasis en la competencia geopolítica entre Pekín y Washington, y el rechazo a la regulación.

La líder opositora critica el "régimen ilegítimo" que permite esta intervención, aunque anteriormente había abogado por la ayuda estadounidense. La contradicción genera cuestionamientos sobre su papel en la política venezolana.