Somos personas e instituciones comprometidas con el desarrollo de la educación peruana que, con el firme apoyo de La República,...
En el Perú se han logrado notables avances en el acceso a la educación primaria, pero no sucede lo mismo en la secundaria: entre estudiantes rurales, menos culminan sus estudios (74,5%) frente al promedio nacional (84,4%), según datos de Escale (2024). Detrás de esta brecha persisten desigualdades que afectan especialmente a niñas y adolescentes rurales.
Diversos estudios muestran que existen múltiples barreras para que estudiantes rurales, especialmente niñas, desarrollen sus trayectorias educativas: barreras geográficas, porque los colegios son escasos y están alejados, y las adolescentes deben caminar largos trechos o migrar temporalmente a otros pueblos y ciudades, lejos de sus familias. Sostener los gastos que ello implica responde a barreras económicas. Más aún, muchas familias temen por la seguridad de sus hijas. La violencia sexual contra las adolescentes, incluso en las instituciones educativas o en el camino hacia ellas, así como la falta de facilidades adecuadas para residir en el lugar mientras estudian, se ha reportado con frecuencia en el país. Otro factor que interrumpe las trayectorias educativas de las adolescentes es el embarazo temprano. Contenidos curriculares alejados de sus necesidades y características, en otra lengua y desde otra cultura, también dificultan su aprendizaje.
Es urgente implementar medidas que garanticen la continuidad de las trayectorias educativas de niñas y adolescentes peruanas. Ello implica una mayor y mejor oferta de educación secundaria; un currículo culturalmente pertinente, que expanda la educación bilingüe intercultural a este nivel e incorpore educación sexual integral para prevenir embarazos no deseados y violencia sexual; así como residencias estudiantiles seguras y becas para quienes deben desplazarse de sus comunidades con el fin de continuar sus estudios.
El derecho a la educación no termina en la primaria. Si el Perú quiere cerrar brechas de género y avanzar hacia un desarrollo más inclusivo, el nuevo gobierno debe convertir este desafío en una prioridad de política pública. Para ello, es indispensable garantizar que todas las niñas y adolescentes, especialmente las que viven en zonas rurales, cuenten con las condiciones necesarias para culminar la secundaria y ejercer plenamente su derecho a la educación en igualdad de oportunidades.
Colabora Patricia Ames. Profesora principal e investigadora en el Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Somos personas e instituciones comprometidas con el desarrollo de la educación peruana que, con el firme apoyo de La República, nos hemos unido para compartir y debatir con la sociedad, el Estado y las agrupaciones políticas, de cara a las próximas elecciones y con sentido de urgencia, propuestas y acciones viables para hacer efectivo el derecho a una educación de calidad para todos. En este espacio abierto y plural encontrarán, quincenalmente, diversas contribuciones desde temáticas, territorios y espacios educativos variados que tienen el propósito de incidir en las políticas públicas, en los programas de gobierno y en el debate electoral que definirá el futuro del país. Porque cuando la educación se convierte en prioridad de la sociedad y de quienes gobiernan, el futuro deja de ser promesa y se convierte en realidad.