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Kevin Díaz, un peruano en el Times, por Eduardo González Viaña

Compassion & Choices busca ampliar las opciones para pacientes en Estados Unidos, siendo un defensor clave del derecho a morir con dignidad, un enfoque que ha ganado terreno en varios estados.

En 2026, un peruano de Chiclayo forma parte de la portada del Times, y no es el papa. En 2025, la maravillosa Demi Moore apareció en ese mismo sitio junto con Serena Williams, Ed Sheeran, Demis Hassabis de Google DeepMind y Claudia Sheinbaum.

Obviamente, también aparecieron personajes no tan bellos como Donald Trump y Javier Milei, aparte de que los arquitectos de la IA fueron también nombrados como "personas del año".

El reconocimiento del Times este año está dirigido a 100 personas que, según la revista, están influyendo de manera significativa en el campo de la salud a nivel mundial. Entre ellos se encuentra nuestro compatriota Kevin Díaz.

 

Compasión y opciones

 

Compassion & Choices, el movimiento que lidera este peruano, es una organización que trata de lograr una atención médica dirigida a mejorar la calidad del cuidado al final de la vida, por una parte, y, por otro lado, ampliar las opciones disponibles para los pacientes, donde la ley lo permita.

Evidentemente, se trata de una continuidad de la política que adoptó el estado de Oregon cuando se convirtió en el primero en el mundo en asumir, por decisión electoral de sus ciudadanos, lo que se llamó entonces Morir con dignidad.

En aquella época, la sola mención de esa política asustó y escandalizó a medio mundo, al punto de que un conjunto de iglesias, encabezadas por la católica, lograron que el estado volviera a votar. Así lo hicimos los oregonianos y esa política volvió a triunfar.

En síntesis, Morir con dignidad significa la aceptación por el estado de la última voluntad de un ciudadano y el apoyo al mismo para que pueda elegir el final de sus padecimientos. Vale decir que aquella es una interpretación a plenitud de los derechos humanos.

Tal vez se trata de un nombre más dulce que el de la eutanasia, pero, en definitiva, se intenta hacer permanente la dignidad y los derechos del ser humano.

Durante los 25 años que trabajé en la Universidad de Oregon, fui testigo de cómo esta decisión valiente había cambiado la vida de muchos. Mi amigo Steven XX (nombre supuesto) me invitó a una fiesta de despedida que, por cierto, era la suya.

Con el impulso de Compassion and Choices, estas políticas se han extendido hasta a 10 estados de América del Norte, y los integrantes de esta organización son enfáticos en señalar que el objetivo no es promover una única decisión. Es garantizar que el paciente tenga información clara, acceso real y autoridad efectiva.

Como lo señala Kevin Díaz:

“El simple hecho de que la opción exista produce un cambio profundo en la relación entre el paciente y el sistema médico. La autoridad se desplaza. El paciente deja de depender exclusivamente de lo que el sistema determine y pasa a tener una decisión final dentro de un marco legal claro. En la práctica, cuando un paciente pregunta por esta opción, con frecuencia los equipos médicos redoblan esfuerzos para controlar dolor y síntomas, optimizar cuidados paliativos y fortalecer apoyos familiares”.

 

Kevin Díaz. Foto: Difusión.

Kevin Díaz. Foto: Difusión.

Un chiclayano llamado Kevin

 

Kevin Díaz nació en Chiclayo y sus padres lo llevaron a Oregon durante su infancia. Efraín Díaz-Horna, su progenitor, trabajó para el estado de Oregon como administrador del Departamento de Servicios para la Tercera Edad y la Discapacidad. Al dejar el cargo, uno de sus empleados lo describió como "una leyenda entre nosotros: filósofo, maestro, artista, poeta, director; un auténtico hombre del Renacimiento".

Graduado de abogado, Kevin representó a los inmigrantes en casos civiles y defendió sus derechos fundamentales dentro del sistema judicial norteamericano. Su trayectoria ha estado marcada por su apoyo a la ampliación de derechos dentro del marco constitucional.

La dignidad universal inherente al reconocimiento de derechos civiles se vincula con las ideas de Kant, en tanto que el individuo no debe ser empleado como un medio para lograr un fin. Más allá de eso, la persona humana es un fin en sí misma.

A propósito de la “fiesta de despedida” a la que me invitó mi amigo Steven XX, la reunión fue encantadora. Sin embargo, esta misma política es tan amplia que ayudó al paciente a desistir de su opción inicial y sus amigos le organizamos una fiesta de bienvenida más encantadora aún.