Machu Picchu: El boletaje, por Juan de la Piedra Fernández
"Machu Picchu, nuestro máximo atractivo turístico y cultural, será incluido en una nueva y moderna plataforma de venta de entradas".

(*) Presidente del Comité Nacional de Defensa del Patrimonio Cultural.
Una buena noticia está siendo opacada por los sucesos siempre álgidos de nuestra política: Machu Picchu, nuestro máximo atractivo turístico y cultural, será incluido en una nueva y moderna plataforma de venta de entradas. En un mundo hiperconectado, las experiencias negativas en la compra desordenada de boletos golpean duramente la imagen del país a través de testimonios y videos que daban cuenta del vía crucis en el que se podía convertir la compra de entradas. Por ello, saludamos que se haya procurado el uso de una plataforma virtual, administrada por una empresa especializada en el rubro. De hecho, esta ya viene brindando hace varios meses la venta de entradas a Kuélap, Chan Chan, las líneas de Nazca, entre otros.
No obstante, a pesar de las evidentes ventajas de este cambio, he sido testigo de la protesta de un reducido sector que, por motivos e intereses particulares, pretende desinformar y sabotear la iniciativa. Por una parte, se ha empezado a acusar al ministerio de entregar Machu Picchu a manos privadas. Es falsa la acusación. Resulta obvio que es Cultura el que gestiona el santuario histórico y solo está encargando temporalmente el servicio de venta de boletos a un proveedor especializado, pues la Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco, unidad ejecutora que maneja el presupuesto anual, aún no ha podido reforzarlo y modernizar su propia página web.
También se cuestiona la elección de la empresa contratada por una supuesta falta de transparencia. El Ministerio de Cultura viene señalando que realizó un estudio de mercado y la empresa seleccionada fue la que ofreció la menor cotización, razón por la que fue elegida, cumpliendo la ley de contrataciones vigente. Este tipo de información está disponible porque ha venido reuniéndose con diversos sectores y gremios de operadores turísticos, guías, artesanos, hoteleros, cocineros, representantes de comunidades, tanto en Cusco como en Lima.
La presente medida fue consensuada en el espacio de la Unidad de Gestión de Machu Picchu integrado por el Gobierno Regional del Cusco, la Municipalidad Distrital de Machu Picchu, el Minam, el Mincetur y el propio Mincul, tal como lo ha manifestado el propio gobernador regional.
Asimismo, otra noticia falsa consiste en acusar a la empresa de armar paquetes turísticos que incluyen la entrada a Machu Picchu y, por ende, de acaparar maliciosamente los boletos para sí, situación que ha sido desmentida por la propia empresa y por el Ministerio. La empresa seleccionada no está autorizada a vender los boletos de otra manera que no sea la dispuesta por el ministerio.
Se afirma también que el antiguo portal manejado por el Estado funcionaba perfectamente y no necesitaba ningún cambio. Sin embargo, la nueva plataforma permite el escaneo QR de los boletos, sistema anti robots que impiden compras masivas, pago con tarjetas, billetera digital, sistemas antifraudes, entre otros.
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Finalmente, se quiere inocular la idea de que esta venta perjudicará a la población, todo lo contrario: el orden, el control, la agilidad y la mejor dinamización de la venta redundará no solo en una mejor imagen del país, sino en beneficios económicos concretos. Los turistas tendrán más tiempo libre para pasear y consumir en el pueblo de Machu Picchu, incluso el Ministerio de Cultura ha decidido seguir con la venta de los 1.000 boletos en Machu Picchu pueblo.
En conclusión, este cambio representa un paso significativo hacia la modernización y eficiencia en la gestión de uno de nuestros tesoros culturales más preciados. Debemos avanzar hacia la modernidad siempre centrados en la mejor experiencia al turista y en la protección y preservación del monumento más importante de nuestro patrimonio.








