Opinión

Resistencia a la investigación

La fiscal Patricia Benavides se niega a rendir cuentas ante la instancia constitucional correspondiente.

EDITORIAL
EDITORIAL

La fiscal Patricia Benavides está demostrando con todas sus acciones que se resiste a ser sometida a cualquier investigación. Incumple así con los principios de la ciudadanía de bien y con los mandatos de su alta investidura, que exigen conducta transparente y la obligación de rendir cuentas.

Es una reacción impropia como autoridad, ya que como fiscal de la Nación le ha correspondido abrir procesos a otros mandos políticos, a quienes les ha exigido el cumplimiento de la ley, que ahora se niega a aceptar en su propio proceso indagatorio.

Ella ha rechazado ser investigada por la Junta Nacional de Justicia hasta en tres oportunidades con recursos ante una jueza supernumeraria. En esta última ocasión ha acudido, la madrugada del jueves, a la misma instancia para pedir que se le extienda la protección al reciente proceso disciplinario abierto por la JNJ, por la denuncia de corrupción del equipo especial dirigido por la fiscal Marita Barreto.

Esta denuncia comprende a la cúpula del Ministerio Público acusada de ser una organización criminal y a un tercio de los congresistas a los que se les ha eliminado procesos fiscales a cambio de votos en el caso de la elección del defensor del Pueblo, Josué Gutiérrez; de la investigación y posible destitución de los 7 miembros de la Junta Nacional de Justicia y la remoción y destitución de la fiscal suprema Zoraida Ávalos.

En un abierto desacato a esta necesaria rendición de cuentas, se negó a acudir ayer a la citación de la Comisión de Fiscalización para ser interrogada por la acusación que ha permitido que sus tres asesores principales estén en prisión y que se haya ejecutado un descerraje de oficinas fiscales e incautación de documentación.

En medio de la crisis política que ha desatado el escándalo, la fiscal de la Nación ha sido urgida por sus propios pares y subalternos a presentar su renuncia para devolver gobernabilidad a la institución, al tiempo que se procede a investigar a fondo la corrupción denunciada. Es momento de dar una salida democrática a una situación que no puede prolongarse por más tiempo por la inestabilidad persistente que afecta a un país en recesión económica y dirigido por poderes cada vez más cuestionados e ilegítimos. Urge la salida de la fiscal Benavides para que la investigación no se vea entorpecida por sus triquiñuelas legales que más parecen manotazos de ahogado.

google iconPrefiero a La República en Google