Fotocheck político de noviembre, por Mirko Lauer
"Alberto Otárola. El mundo al revés: Boluarte se ha vuelto su pararrayos. El premier evita los conflictos al grado que el ministro censurado no parece de su gabinete".

Dina Boluarte. Su derecho a viajar al exterior fue salvado por la campana, que en este caso se llamó Foro Asia-Pacífico (APEC). De la gran comitiva a San Francisco nunca más se supo. Lo del hermano es un problema real. No solo por abultar la planilla pública, sino sobre todo porque revela ambiciones presidenciales de la mandataria.
Vladimir Cerrón. La desvergüenza con patas. Vive prófugo de la ley, protegido por el poder de la derecha, saludado por el club de piquichones que él llama partido y, hay versiones, recibiendo los fondos públicos destinados a Perú Libre. Todo esto mientras se hace el gracioso en X, fingiendo sabidurías y versaciones.
Alex Contreras. Entre APEC y CADE, el Gobierno se dedica a hacer campaña entre los empresarios. Ya no cree que ignorar la crisis la va a hacerla desaparecer. Ahora hace serios esfuerzos por ser ese titular MEF activo, y hasta proactivo y atractivo, que el público está reclamando. Incluso ya afirma que el chanchito fiscal está roto.
Keiko Fujimori. Política asolapada. Fuerza Popular funcionó todo el año como una sociedad verdaderamente anónima. Una iniciativa a veces revela su poder, y a veces un vocero nos recuerda que hay personas detrás de ese membrete. El plan es utilizar el Congreso de hoy para acomodar las elecciones de mañana a las necesidades de la candidata.
Javier González-Olaechea. Llegó en el momento preciso, entre una APEC y otra, en el año de los preparativos del bicentenario de la batalla de Ayacucho. En vista de su conocido derechismo, los alfiles diplomáticos de Pedro Castillo han salido al salvataje, esperemos que sin ayuda de los presidentes hostiles al Perú.
Alberto Otárola. El mundo al revés: Boluarte se ha vuelto su pararrayos. El premier evita los conflictos al grado que el ministro censurado no parece de su gabinete. Pero tanta discreción en el poder ha propiciado una fábrica de rumores sobre sus alianzas, sus favores, y en última instancia su salida. Pero el hombre sigue inmutable.
Vicente Romero. No es fácil de reemplazar. Aun fuera de Interior va a funcionar como un referente ante lo que vendrá en su sector. Algo así como lo que sucede, guardando toda distancia, con Jaime Saavedra en lo educativo. Sin embargo Fernando Rospigliosi tiene fama de eficaz en el sector, y no se le extraña tanto.















