
"El fondo del problema es claro: seguimos discutiendo medidas parciales y de corto plazo en un sistema que requiere cambios estructurales"

El Perú necesita un enfoque más responsable y sostenible en la gestión de sus recursos, que priorice el bienestar de su población por encima de intereses inmediatos.

"Posiblemente, no exista una fórmula única, pero es imprescindible robustecer la institucionalidad electoral"

“La economía peruana da señales de recuperación en 2025, pero los riesgos sociales, políticos e institucionales amenazan con frenar cualquier avance si no se emprenden reformas de fondo”.

El Gobierno debe pronunciarse con urgencia y establecer un plan concreto para la disponibilidad de combustibles de 10ppm, asegurando que el país no siga rezagado en la adopción de energías más limpias.

Teniendo en claro el impacto directo de los desafíos globales que hoy apremian, es fundamental que para el 2025, desde el gobierno se mantengan políticas que controlen la inflación para asegurar un entorno económico estable y ampliar el acceso a servicios financieros para fomentar el emprendimiento y la formalización de negocios.

En el Perú, el sistema de salud se encuentra en una crisis estructural que requiere un cambio de modelo centrado en la atención del paciente, enfocado en cómo asegurar la atención oportuna.

La diversificación de nuestra matriz energética es clave no solo para reducir nuestra dependencia de los combustibles fósiles, sino también para garantizar el suministro energético frente a los retos del futuro.

El reto para el Perú es claro: aprovechar al máximo las oportunidades que ofrecen las Zonas Económicas Especiales requiere una visión estratégica a largo plazo que implique inversión en infraestructura, capacitación de la mano de obra y un enfoque decidido en la integración de las ZEE con el resto del país