
El papa León XIV anunció que se someterá a una operación en los próximos días para extirpar un nódulo detectado en uno de sus pulmones durante un control médico. El hallazgo fue identificado en una fase muy inicial y bien localizada, según informó el pontífice el domingo 11 de octubre. Ante las dudas sobre los riesgos de esta intervención, el médico Elmer Huerta explicó en una entrevista con RPP qué son los nódulos pulmonares y qué posibilidades existen de que sean cancerosos.
El especialista indicó que el 95% de los nódulos pulmonares son benignos, mientras que el 5% restante puede corresponder a lesiones cancerosas. También explicó que la recuperación dependerá del tipo de cirugía que necesite el sumo pontífice y de los resultados que obtengan los médicos durante el procedimiento, previsto antes de su viaje apostólico a Uruguay, Argentina y Perú.
Un nódulo pulmonar es una pequeña lesión localizada en el pulmón que suele detectarse de forma incidental durante chequeos médicos de rutina, incluso en pacientes asintomáticos, tal como ocurrió en el caso del sumo pontífice. Según explicó el especialista, se trata de un hallazgo relativamente común. De hecho, mencionó que un estudio reciente realizado en Suecia revela que el 38 % de las personas presenta este tipo de formaciones.
No obstante, recalcó que cada caso requiere una evaluación clínica individualizada para analizar sus características y descartar cualquier posible riesgo para la salud. Asimismo precisó que la mera detección de un nódulo no basta para confirmar si es canceroso. Para obtener un diagnóstico definitivo, suele ser necesaria una biopsia —la extracción de una muestra de tejido para su análisis—, aunque el procedimiento a seguir dependerá siempre de la evaluación clínica y las características de la lesión.
Respecto al caso de León XIV, el parte oficial indica que el nódulo está bien delimitado y fue hallado en una fase temprana. Por recomendación médica, el papa ha decidido someterse a su extirpación. Huerta confía en que esta lesión forme parte de la amplia mayoría de casos benignos, si bien su naturaleza exacta solo se conocerá tras el análisis patológico pertinente.
Elmer Huerta explicó que una de las alternativas disponibles para retirar un nódulo pulmonar es la cirugía robótica mínimamente invasiva. A diferencia de las intervenciones que requieren incisiones amplias, esta técnica permite acceder al pulmón mediante pequeñas aberturas entre las costillas. Según las características de la lesión, los cirujanos pueden retirar el nódulo o extraerlo junto con el tejido que lo rodea.
El médico señaló que la recuperación después de una intervención mínimamente invasiva puede comenzar el mismo día, con el paciente caminando por la tarde y movilizándose en su habitación al día siguiente. En algunos casos, el alta hospitalaria puede producirse poco después. Sin embargo, el tiempo total depende de la extensión de la cirugía y de los hallazgos médicos.
Si la intervención requiere únicamente extraer el nódulo y el tejido circundante, estimó que la recuperación podría tomar entre dos y tres semanas. En cambio, si fuera necesario retirar un segmento o un lóbulo pulmonar, el proceso sería diferente y podría prolongarse.
“Felizmente las estadísticas son muy favorables tanto para el santo padre como para todos los que tienen estos nódulos pulmonares. En el mundo, incluso en el Perú, ya no se hacen las incisiones grandes que se llaman toracostomía. Ahora se hace cirugía robótica mínimamente invasiva, en la cual se hace un 'ojalito' y entre las costillas se puede poner el aparato, ya sea la extracción del nódulo mismo o ya sea la extracción del nódulo más el tejido alrededor", sentenció.
Tras el anuncio de su procedimiento quirúrgico, el pontífice agradeció las oraciones de los fieles y aseguró que realizará la visita pastoral al país andino, aunque la evolución de su salud y las características de la operación serán determinantes para conocer cómo avanzará su recuperación.